Violeta Barrios de Chamorro ocupó la presidencia de Nicaragua desde el 25 de abril de 1990 hasta el 10 de enero de 1997, siendo la primera mujer en América en ser elegida para dicho cargo. Antes de ella, sólo Isabel Perón en Argentina y Lidia Gueiler en Bolivia habían ejercido como jefas de Estado en el continente.
Participó en la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional tras el triunfo de la Revolución Sandinista, actuando como miembro independiente durante el primer año del gobierno revolucionario. En 1990, lideró la coalición Unión Nacional Opositora, que agrupaba a la mayoría de los partidos en contra del sandinismo. Su victoria en las elecciones de febrero de 1990 la mantuvo en la presidencia hasta las elecciones de 1996.
Su esposo, Joaquín Chamorro, también periodista, fue dueño y director del periódico nicaragüense La Prensa, conocido por su oposición al régimen de Anastasio Somoza. Joaquín fue líder de la Unión Democrática de Liberación (UDEL) y fue asesinado.
Violeta Barrios falleció a los 95 años en San José, Costa Rica, donde vivía en el exilio. Su familia se comprometió a repatriar sus restos cuando Nicaragua, actualmente bajo la dictadura de Daniel Ortega, recupere su condición de república.
Su hija, Cristiana Chamorro, compartió en la ceremonia que su madre “abrió su corazón a la esperanza de una patria libre, en paz y reconciliación, convirtiéndose en presidenta de todos los nicaragüenses”. Por su parte, su hijo, Carlos Fernando, añadió: “Gracias mamá por tu inmenso ejemplo de amor y generosidad. Te prometo que, cuando Nicaragua vuelva a ser república, regresarás para descansar en paz en tu patria”.
Con Información de desenfoque.cl