Exigencia de verdad y justicia en el caso de Julia Chuñil



Desde el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), expresamos nuestra profunda preocupación por la desaparición de Julia Chuñil Catricura, una dirigenta mapuche de 72 años, el 8 de noviembre de 2024 en la comuna de Máfil, Región de Los Ríos. Esta situación se produce en un contexto de nuevos antecedentes que han salido a la luz desde el 30 de septiembre.

Reiteramos que es inaceptable que, después de tantos meses, aún se desconozca el paradero de Julia. Esto representa una grave violación a los derechos humanos y a los derechos colectivos de los pueblos indígenas, así como una notable desprotección hacia quienes defienden el medio ambiente.

Acompañamos las demandas de justicia junto a organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales, y ofrecemos nuestra solidaridad a la familia de Julia Chuñil, que ha enfrentado múltiples irregularidades en la investigación, incluyendo intimidaciones y acosos tras la desaparición de su madre y abuela.

La desaparición de Julia se contextualiza en la violencia estructural hacia las mujeres indígenas y defensoras del territorio, lo que requiere un verdadero compromiso institucional para asegurar protección, verdad, reparación y no repetición. A pesar de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares, el Estado no ha garantizado justicia y ha continuado con la discriminación y racismo.

Recientemente, presentamos un informe al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, junto a otras organizaciones, para dar cuenta del estado del caso de Julia. Durante el examen, la ministra de Desarrollo Social y Familiar en Chile, Javiera Toro, eludió responder con claridad sobre temas de desapariciones forzadas en democracia, consultas indígenas no vinculantes y los efectos ambientales del modelo extractivista. El 26 de septiembre, el Comité alertó sobre la falta de reconocimiento constitucional de derechos a los pueblos indígenas y la prolongación de estados de emergencia y amenazas a defensores.

Nos unimos a las exigencias por una investigación ágil y sin discriminación, instando al Ministerio Público a dejar de lado comportamientos irregulares y a investigar con transparencia y urgencia, ya que se trata de la vida de una mujer mapuche defensora de derechos humanos y ambientales.

La desaparición de Julia Chuñil y su legado en la defensa de la tierra y la comunidad nos animan a continuar luchando por un país donde quienes defienden la naturaleza puedan vivir sin violencia. Es fundamental que las organizaciones sociales y los pueblos se movilicen hasta alcanzar justicia.

El Estado de Chile tiene la responsabilidad de proteger la vida de defensores ambientales y comunidades indígenas. Salvaguardar su integridad no es solo un deber legal, sino también una obligación ética en pro de la democracia, la justicia ambiental y la dignidad de los pueblos.

Con Información de pagina19.cl

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