Claudio Molina, ex-miembro de la dirección nacional del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), presentó el libro “Un paso al Frente: Habla el comandante Ramiro del FPMR”, escrito por Mauricio Hernández Norambuena, conocido como “comandante Ramiro”, mientras cumplía condena en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto.
De acuerdo con lo reportado por El Mercurio, Molina, quien participó en la internación de armas en Carrizal Bajo en 1986, fue el principal orador en el homenaje a Hernández Norambuena, realizado este martes en el Parque Cultural de Valparaíso.
“Agradecemos este espacio que nos permite relanzar el libro y, de alguna manera, avanzar en la vida y libertad de Mauricio”, expresó Molina.
El evento estuvo lleno de mensajes pidiendo la liberación de Hernández Norambuena, condenado por el asesinato del senador Jaime Guzmán (1991) y el secuestro de Cristián Edwards en el mismo año.
En un comunicado, la administración del Parque Cultural respondió a las críticas sobre el uso de fondos públicos para rendir homenaje a condenados por delitos graves.
“Nuestra institución ofrece sus espacios para la reflexión sobre diversas perspectivas, permitiendo que la comunidad saque sus propias conclusiones”, señalaron.
Afirmaron que “la presentación de un libro, independientemente de cómo cada persona evalúe su contenido, es un ejercicio legítimo de libertad de expresión y circulación de ideas, esenciales para toda democracia”.
Por otro lado, la Fundación Jaime Guzmán condenó “enérgicamente el homenaje a uno de los autores del asesinato del senador Jaime Guzmán Errázuriz”, refiriéndose al acto de este martes en Valparaíso. Se recordó el carácter de criminal internacional del homenajeado, condenado por torturas y secuestro en Brasil.
La Fundación calificó como “infame” el intento de limpiar la imagen de un terrorista condenado a través de un nuevo lanzamiento de su libro, buscando crear un mito de «luchador incansable”.
“Es inaceptable, pero no sorprendente, que quienes actualmente gobiernan insistan en honrar a grupos terroristas, como lo hizo Gabriel Boric en 2018 en relación al FPMR al que pertenecía Hernández”, añadieron.
Por su parte, la administración del Parque Cultural argumentó que “fue el mismo Estado de Chile quien reconoció y documentó las condiciones descritas en los sitios de memoria. Por lo tanto, es coherente que sea el Estado, en su rol de reparación y garantía de no repetición, quien promueva espacios para este tipo de discusión, más allá de las circunstancias específicas de los involucrados”.
“Como institución cultural, colaboradora del Estado de Chile y defensora de los derechos culturales, nuestro mandato es resguardar la memoria, fomentar el diálogo democrático y garantizar la diversidad cultural”, subrayaron.
Con Información de www.lanacion.cl