El subsecretario del Interior, Luis Cordero, anunció que el desalojo en la toma Edén de Lajarilla, ubicada en Viña del Mar, se llevará a cabo el próximo 4 de marzo, con el delegado presidencial de la región, Yanino Riquelme, al mando del proceso.
En una entrevista con T13 Radio, Cordero recordó que, en el contexto de la megatoma de San Antonio, “el acuerdo que se gestionó se basa en un supuesto, y he sido claro al decir que, tras las conversaciones con los propietarios, la postura del Gobierno es que se deben cumplir las sentencias judiciales”.
“No hay duda de que la orden de desalojo debe ejecutarse. Si hay un acuerdo con los propietarios para alcanzar una solución, dadas las circunstancias, eso es una forma de cumplir con la sentencia”, agregó.
“En los casos donde no se llegue a un acuerdo, los desalojos se llevarán a cabo tal como se han realizado anteriormente. Cada caso se maneja de manera distinta, ya que las situaciones son diferentes. El Presidente ha transmitido un mensaje claro: los fallos judiciales deben ser acatados”, afirmó el subsecretario en respuesta a las críticas del Partido Comunista hacia la posición del gobierno.
“Las soluciones discutidas con el ministro de Vivienda, en relación con la falta de acceso a vivienda, y con el Ministerio del Interior para garantizar el orden público, se fundamentan en el cumplimiento de las sentencias judiciales”, reiteró Cordero.
“Es el mismo principio que el Gobierno aplicó respecto a la sentencia de las isapres. Todos pueden tener su opinión, y yo también tengo la mía, pero no se trata de una cuestión personal. Existía una sentencia judicial que debía ser cumplida, y había que buscar la mejor manera de hacerlo”, insistió.
“No se puede debilitar en un Estado de Derecho la idea de que las sentencias judiciales deben cumplirse. Por supuesto, existen sentencias de mayor envergadura, pero es necesario encontrar las formas adecuadas para dar cumplimiento a las mismas”, concluyó el subsecretario.
Con Información de www.lanacion.cl