Este lunes, el Senado se enfocará en la acusación constitucional contra el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, por «notable abandono de deberes». Luego de su aprobación en la Cámara de Diputados, es ahora el turno del Senado de actuar como jurado.
Según lo acordado entre los comités, entre las 10:00 y las 14:00 horas, el secretario general presentará la acusación durante 60 minutos. Después, los miembros de la comisión especial formalizarán el oficio acusatorio, también en un plazo de 60 minutos.
A continuación, el acusado o su abogado podrán ofrecer su defensa durante 60 minutos. Después, se dará un tiempo para que los diputados hagan su réplica y la defensa responda, cada uno con 30 minutos asignados.
Por la tarde, a partir de las 15:00 horas y hasta concluir el despacho, los senadores tendrán tres minutos para fundamentar su voto sobre cada uno de los tres capítulos de la acusación, y se votará de forma separada por cada capítulo. El Senado actuará como jurado y se limitará a decidir si el acusado es culpable o no de las imputaciones que se le hacen.
Para la aprobación, se requiere la mayoría de los senadores presentes. Es necesario contar con al menos 17 senadores para realizar una sesión, y se necesitan 26 votos para aprobar la acusación.
Ante la eventual inasistencia acordada de algunos senadores, el diputado Daniel Manouchehri (PS), impulsor de la acusación, advirtió en su cuenta de X que «es crucial tener en cuenta que en el Senado, la estrategia para salvar al juez Antonio Ulloa consiste en no alcanzar el quórum. La votación de la acusación se realizará el 10 de noviembre. Nadie que esté en campaña deseará votar en su contra… pero algunos podrían ‘enfermarse’.
«A diferencia de la Cámara, aquí se necesitan 26 votos: si faltan, prevalecerá la impunidad. Ulloa tiene contactos en el Senado, y la red de Hermosilla puede intervenir. Es un deber que todos los senadores se presenten y voten públicamente; de lo contrario, tendrán que rendir cuentas ante Chile», agregó.
Si los senadores aceptan la acusación, Ulloa será destituido de su cargo y no podrá desempeñar funciones públicas, ya sean de elección popular o no, durante cinco años.
Según la acusación, Ulloa habría incurrido en notable abandono de deberes al violar el deber de abstención e imparcialidad en decisiones judiciales y al involucrarse indebidamente en nombramientos dentro del Poder Judicial.
El 30 de septiembre, el Pleno de la Corte Suprema decidió no expulsarlo, a pesar de las acusaciones de faltas a la probidad relacionadas con nombramientos en el Poder Judicial y su nexo con el abogado Luis Hermosilla.
En esa ocasión, no se obtuvo el quórum necesario para su destitución. Los ministros Manuel Valderrama, Arturo Prado, Mauricio Silva, Diego Simpertigue, y las ministras María Angélica Repetto, Adelita Ravanales y María Teresa Letelier, optaron por no removerlo, dejando la puerta abierta para considerar otras medidas.
Días antes, el 25 de agosto, el Pleno de la Corte Suprema impuso una suspensión de dos meses al ministro Ulloa y se ordenó abrir un cuaderno de remoción, aunque este proceso finalmente no prosperó.
PURANOTICIA
Con Información de chilelindo.org