Por Cristian Alvarez
Este miércoles, tras la Segunda Vuelta de las elecciones presidenciales, Irina Karamanos, expareja del Presidente Gabriel Boric, criticó la reinstauración del cargo de “Primera Dama” en el nuevo gobierno de José Antonio Kast. A través de su cuenta de “X”, advirtió que la esposa de Kast enfrenta un “dilema” entre “mantener una tradición” o reafirmar la “austeridad” de su esposo. Las reacciones no se hicieron esperar; desde el Socialismo Democrático hasta los Republicanos manifestaron su desacuerdo, acusando a Karamanos de “hipocresía” y apuntando a que la eliminación del cargo no fue significativa para muchas mujeres. Solo el Frente Amplio mostró apoyo a su posición, generando un amplio debate.
Dicho cargo fue suprimido por la administración actual, pero está programado para regresar el 11 de marzo de 2026. Mientras los críticos de esta función argumentan contra su utilidad, quienes respaldan su regreso sostienen que ofrecerá a la esposa del presidente un papel más allá del simbolismo. Las declaraciones de Irina Karamanos sobre la “Primera Dama” desencadenaron controversia, recibiendo más oposición que respaldo en contraste con sus comentarios previos.
Esta mañana, en su cuenta de “X” (ex Twitter), la socióloga y excoordinadora sociocultural de la Presidencia se refirió al retorno del cargo, utilizando metáforas para describir el dilema que enfrenta la esposa del presidente electo: “Parece un dilema para Pía, aunar la austeridad de su cónyuge o preservar una tradición que, al mirar hacia atrás, llena el ‘vacío’ dejado por reinados. Sacos de dormir o tronos en el Palacio. Que nuestra política sea presidencialista no significa que no pueda permanecer contemporánea”. En un mensaje previo, citó a la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, quien se opone al regreso de este cargo por razones de “parentesco”.
Las reacciones fueron casi inmediatas, con escasos apoyos a sus afirmaciones. Desde el oficialismo, la diputada PS Daniela Ciccardini comentó que la eliminación del cargo de la esposa del presidente no tuvo un impacto significativo en Chile, instando a centrarse en iniciativas verdaderamente relevantes para las mujeres: “Si una mujer no desea ser Primera Dama, está bien. Pero eso no significa que nadie más no pueda hacerlo. Eliminar esa figura no fue relevante para las mujeres en Chile. Los símbolos solo tienen valor si benefician a las personas. Si la pareja del Presidente desea asumir ese rol y trabajar por la comunidad, ¿por qué impedirlo? Enfoquémonos en lo que realmente importa y defendamos logros significativos”. La vocera del Presidente Electo, Mara Sedini, también cuestionó el impacto en las mujeres de este gobierno y aclaró que aún están definiendo las funciones de la futura Primera Dama: “Creo que todos los chilenos son conscientes del rol que han tenido muchas mujeres en diversas ideologías políticas, de diferentes generaciones. En el único gobierno donde no vimos esa presencia fue en el de Gabriel Boric. Lo relevante son los legados y el aporte a la sociedad. Si una Primera Dama puede contribuir, ¡bienvenida sea! Los detalles se irán conociendo poco a poco”, afirmó.
Desde el Frente Amplio, la diputada Lorena Fries subrayó que se ha reabierto el debate sobre la legitimidad y la idoneidad de este cargo según los vínculos familiares: “Me parece válida esta discusión. No todas las tradiciones deben adoptarse sin cuestionamiento. Este fue un tema que se debatió durante el gobierno de Gabriel Boric y existe una postura clara que se puede seguir analizando. Es importante discutir la legitimidad de un cargo que puede ser percibido como un vínculo de parentesco o conyugal”. Por otro lado, algunas parlamentarias de oposición, particularmente de los partidos Republicano y UDI, criticaron las afirmaciones de Karamanos, tildándola de “hipócrita” y sugiriendo que el silencio podría ser un signo de “madurez”, como comentó la diputada electa Constanza Hube. El cargo de Primera Dama fue oficial y definitivamente disuelto en 2022, cuando su función principal consistía en representar al Presidente en seis fundaciones enfocadas en mujeres y niños. Ahora, las nuevas autoridades adelantan que este rol regresará, poniendo énfasis en la niñez durante la gestión de la esposa de Kast, María Pía Adriazola.
Con Información de chilelindo.org