El liderazgo depredador y su impacto en el tejido social afectado.

El Líder Depredador y el Cuerpo Social Herido: Reflexiones Psicosociales sobre el Populismo Actual

El fenómeno político representado por figuras como Donald Trump y José Antonio Kast en Chile no puede limitarse a un análisis estratégico o económico. En las profundidades de la psique humana, tanto individual como colectiva, se encuentran las claves de su ascenso. Una perspectiva que combina teorías del apego, trauma, psicoanálisis relacional y psicología sistémica revela un panorama más sombrío y complejo: una sociedad herida que busca figuras de apego desorganizado y revive traumas no resueltos en el ámbito político. Este análisis resuena con las observaciones de Giuliano da Empoli sobre los “políticos depredadores”, ofreciendo una visión lúcida de esta problemática.

Apego Inseguro y Obediencia a Tradiciones Irraionales

Según la teoría del apego de John Bowlby, los seres humanos buscan figuras de seguridad que los resguarden de las amenazas. En un mundo líquido y fragmentado, donde las instituciones tradicionales no cumplen su función de “base segura”, surge un vacío. Líderes como Trump y Kast se presentan como figuras de apego ambivalente o desorganizado, ofreciendo no estabilidad dialéctica, sino protección condicionada a lealtades absolutas y pureza ideológica. Kast, en particular, basa su retórica en la nostalgia de un orden patriarcal y una unidad nacional que se siente perdida, presentándose como un padre restaurador.

Esta dinámica refleja la idea de Nietzsche sobre la tradición: “¿Qué es la tradición? Es una autoridad superior a la que se obedece, no porque ordene algo provechoso, sino porque simplemente ordena”. Esta obediencia ciega, motivada por el temor frente a una autoridad superior, alimenta al líder depredador. El seguidor, confundido por la complejidad de la transición democrática y las heridas históricas recientes en Chile, no se aferra a un programa detallado, sino a un mandato irracional emitido por una figura paterna arcaica, un “mago” que promete controlar un caos que él mismo alimenta con una narrativa de decadencia y amenaza.

Trauma Colectivo y Renuncia a la Razonabilidad

Las teorías del trauma de Bessel van der Kolk y Franz Ruppert son cruciales para entender este proceso. Van der Kolk señala que el trauma no procesado secuestra el cerebro, desactivando la corteza prefrontal —responsable del razonamiento— y sobreexcitando la amígdala —centro del miedo-. La política espectáculo de Trump y la narrativa de Kast, centrada en el “orden versus caos” y los enemigos internos y externos, activan esta respuesta amigdalar, apelando más al trauma que a la razón. Esto se manifiesta en la aceptación de soluciones simples para problemas complejos. En Chile, el trauma tiene raíces profundas: la fractura social de la dictadura, el miedo a la violencia y la delincuencia, y la ansiedad frente a cambios sociales acelerados.

Ruppert distinguiría entre la “personalidad traumatizada” del líder y la resonancia con la “personalidad traumatizada” de las masas. Kast, con su discurso de orden inflexible y la negación de las vulnerabilidades sociales, no ofrece curación, sino una repetición del trauma. Así, el sistema elige un líder que refleja y amplifica la desregulación emocional y el anhelo de control rígido presente en un colectivo herido.

La Alianza Patológica: Líderes y Tecnologías según el Psicoanálisis Relacional

El psicoanálisis relacional muestra que la mente se constituye en y a través de las relaciones. La “colusión perfecta” entre los líderes nacionalpopulistas y las grandes empresas tecnológicas, mencionada por Da Empoli, no es solo comercial; es una simbiosis patológica. Las plataformas digitales actúan como un “objeto transaccional” en esta relación perversa, donde las dinámicas relacionales primitivas pueden desplegarse sin la contención de la realidad. El ecosistema digital, centrado en la interacción y el “engagement”, se convierte en el terreno fértil para el trauma. Las redes sociales, con su contenido impactante y simplista, se comunican directamente con un cerebro traumatizado, evitando la integración cognitiva necesaria para una democracia sana. La campaña de Kast, al igual que la de otros líderes, se alimenta de este ecosistema, donde la emocionalidad cruda y la lealtad tribal reemplazan el debate razonado.

Órdenes de Poder y Lealtades Invisibles

La perspectiva de Rita Segato sobre la “colonialidad del poder” añade una dimensión estructural. Estos líderes no emergen de la nada; son expresión de un mandato patriarcal y colonial que nunca desapareció, sino que se recicla. Su “poder vertical y tradicional” reafirma un orden jerárquico que promete restaurar un statu quo percibido como perdido. La violencia en su retórica es, según Segato, un acto de “pedagogía de la crueldad”. En el caso chileno, Kast se apoya en la nostalgia de un orden pre-moderno y católico, reaccionando contra movimientos feministas, de diversidad sexual y de descolonización que han marcado la vida pública reciente. Su discurso busca reinstaurar una pedagogía que controle cuerpos e identidades disidentes.

La teoría de las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger nos ofrece una metáfora para entender las dinámicas sistémicas. El sistema político, como una familia, cuenta con órdenes y lealtades invisibles. La ruptura de las reglas, como señala Da Empoli, puede verse como una transgresión de estos órdenes. El líder depredador, al ser un “gran excluido” que regresa, exige lealtad ciega, eco de la obediencia supersticiosa descrita por Nietzsche. Kast, al evocar un pasado idealizado y presentarse como el restaurador de un “Chile que se perdió”, activa estas lealtades invisibles en un sistema que aún no ha procesado completamente sus exclusiones y conflictos históricos.

Hacia una Reparación del Vínculo Social

Ante este contexto, la mera indignación o descalificación no son suficientes. La respuesta debe ser tan profunda como el problema. Es esencial no solo regular a las empresas tecnológicas, sino también iniciar un proceso colectivo de reparación. Para Chile y otras sociedades que enfrentan este fenómeno, el desafío es crear un “modo digital” y una esfera pública que promuevan el apego seguro, la narrativa coherente y una contención emocional adecuada. Esto implica establecer espacios, tanto públicos como digitales, que actúen como “comunidades terapéuticas”, donde el trauma de la dictadura, la desigualdad y la incertidumbre se reconozcan, elaboren e integren en una nueva narrativa compartida. La ambición debe ir más allá de lo político; debe ser psicosocial: restaurar el vínculo roto, proporcionar una base segura desde la que los ciudadanos puedan explorar el mundo sin temor, y desactivar la espiral traumática que alimenta a los depredadores políticos. La verdadera batalla no radica solo en el poder, sino en la salud del alma colectiva y en recuperar la capacidad de reflexionar en lugar de simplemente obedecer.

Humberto Del Pozo López es Magíster en Psicología (UNAM) y Magíster en Economía (UCL)

Bibliografía de Consulta

· Bowlby, John – El Apego y la Pérdida (Trilogía)
· Da Empoli, Giuliano – El mago del Kremlin (Seix Barral, 2022)
· Hellinger, Bert – Órdenes del Amor
· Nietzsche, Friedrich – Aurora
· Schopenhauer, Arthur – El mundo como voluntad y representación
· Ruppert, Franz – Trauma, Miedo y Amor
· Segato, Rita – La guerra contra las mujeres y Contra-pedagogías de la crueldad
· Van der Kolk, Bessel – El cuerpo lleva la cuenta

Con Información de desenfoque.cl

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