Más de un quinto de la población en el país recibe ingresos que se encuentran por debajo de la línea de pobreza, especialmente si se considera una medición que refleje el desarrollo económico experimentado en la última década.
De acuerdo con El Mercurio, esta es la principal conclusión de la Comisión Asesora Presidencial, que presentó su informe final para actualizar la medición de la pobreza en Chile. La Comisión argumenta que los patrones de consumo y el acceso a servicios, entre otros factores, exigen un estándar de medición más riguroso.
El grupo, encabezado por el economista Osvaldo Larrañaga, entregó el jueves un documento de más de 130 páginas al Presidente Gabriel Boric, que incluye recomendaciones para la encuesta Casen 2024, cuyos resultados se conocerán en enero próximo, luego de decidir qué elementos del informe se adoptarán.
A pesar de que la información se encuentra en análisis, Larrañaga anticipa que “en general, cuando los países actualizan su medición de pobreza, la exigencia tiende a aumentar”.
Un referente importante son las mediciones previas. Con la implementación de los nuevos criterios y fuentes recomendados por la Comisión, la tasa de pobreza nacional según la última encuesta Casen (2022) ascendería al 22,3%, más de tres veces el 6,5% reportado con el método anterior.
Asimismo, las mediciones de 2020 y 2017 también se reajustarían al alza, similar al último ajuste metodológico realizado en 2013, que incrementó la tasa de ese año del 7,8% al 14,4%.
Al ser consultada sobre la importancia de esta actualización, la ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, señala que “cuando un país avanza, también enfrentamos el reto de evaluarnos con herramientas más rigurosas. Como Gobierno, creemos que es fundamental contar con una perspectiva que refleje los cambios que ha experimentado nuestra sociedad y las realidades de vida actuales”.
Con Información de www.lanacion.cl