La reincorporación de Pedro Hernández como jefe de la División de Migraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores ha generado controversia tras las sanciones impuestas por acoso y maltrato laboral. Hernández, quien fue suspendido durante 30 días, vuelve con el 70% de su salario intacto, a pesar de que un sumario confirmó las acusaciones en su contra.
Este caso ha sido considerado inusual para un cargo de confianza, ya que en situaciones similares, lo habitual es la destitución definitiva del funcionario implicado. Su regreso ha suscitado un debate sobre las políticas aplicables a altos funcionarios sancionados por comportamientos de este tipo.
Desde la Cancillería, se informó que las sanciones y acciones tomadas se basan en los hechos comprobados y están en concordancia con la normativa vigente. También se subrayó la naturaleza confidencial de los sumarios administrativos, argumentando que esta privacidad es crucial para proteger tanto a los denunciantes como a los testigos potenciales.
Con Información de factos.cl