Una expedición que combinó el profesionalismo de las fuerzas armadas con la experiencia civil conmemoró los 53 años (21 de diciembre de 1972) del rescate de los rugbistas uruguayos en la Cordillera de Los Andes.
La actividad, organizada por montañistas chilenos, contó con la participación del Ejército de Chile, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) y el apoyo de la Municipalidad de San Fernando. Su propósito fue rendir homenaje a la gesta vivida por los uruguayos, realizando por primera vez una travesía completa por el sector chileno.
Para lograr esta hazaña, se conformaron tres cordadas integradas por miembros del Regimiento N°19 “Colchagua”, expertos en montaña del Regimiento N°16 “Talca” y la Escuela de Montaña, quienes se unieron a tres montañistas locales para desafiar la exigente ruta.

La expedición, que se desarrolló a lo largo de siete días, destacó por su ascenso en el lado chileno, comenzando desde el campamento base cercano al Glaciar Universidad, con el objetivo de alcanzar la cumbre del Cerro Seler (4.667 msnm). Aunque las condiciones climáticas no permitieron llegar hasta la cima, se logró replicar el trayecto de los sobrevivientes, Canessa y Parrado, a través de la quebrada de San Hilario, Los Maitenes y Puente Negro, donde fueron evacuados por helicópteros de la FACh, tal como ocurrió en 1972.
La ceremonia de regreso a la unidad se centró en reconocer la valentía y el esfuerzo de las cordadas, que completaron su misión con gran disciplina.
Cabe destacar que el Regimiento N°19 “Colchagua” brindó apoyo logístico en el campamento base, instalando infraestructura que abarcó comunicaciones, alimentación y servicios sanitarios de emergencia, mientras que la FACh contribuyó con su capacidad de evacuación.
El alcalde de San Fernando, Pablo Silva P., comentó que al solicitar asistencia al Ejército de Chile, la respuesta fue inmediata: “Sin su ayuda, quizás no hubiéramos podido lograrlo. Están muy bien preparados y eso fue fundamental para el éxito de esta travesía”.
Uno de los objetivos de incluir cordadas en la expedición fue brindar al personal la oportunidad de explorar una ruta inédita y adquirir experiencia. El comandante del Regimiento N°19 “Colchagua”, Coronel Sergio Jara W., afirmó: “Hace unos años, el Regimiento dejó de ser una unidad de montaña, y la experiencia del personal se modificó. Esta fue una oportunidad para recuperar esa capacidad y adquirir conocimientos para el futuro”.

Diego Vergara L., montañista chileno y líder de la expedición, resaltó la participación del Ejército: “Los montañistas somos muy disciplinados, somos guerreros de la montaña, y tener guerreros uniformados como compañeros formó la mejor cordada”.
El apoyo de las fuerzas armadas fue crucial, como lo destacó el montañista Jurgen Hinke M.: “La experiencia de la Escuela de Montaña del Ejército nos permitió reunir lo mejor del país para esta expedición. Estuvieron con nosotros en todo momento, su solidaridad, compañerismo y habilidades técnicas y físicas fueron impresionantes, un gran aporte”.
Por su parte, el Teniente Matías Yáñez C., de la Escuela de Montaña, subrayó que la clave del éxito fue el espíritu colectivo: “Más allá de nuestras capacidades individuales, el trabajo en equipo nos permitió tomar decisiones acertadas. Esta travesía marcó un antes y un después en mi carrera militar y en mi vida como montañista”.
El Sargento 1° Diego Uribe G., también de la Escuela de Montaña, comentó sobre la emoción y el desafío técnico de la ruta: “Darse cuenta de las condiciones en que descendieron (los rugbistas) y el terreno que atravesaron, mientras nosotros también enfrentábamos dificultades con equipo avanzado, me hizo pensar en el esfuerzo que tuvieron. Por eso creo que se llama el Milagro de Los Andes”.

La exitosa travesía no solo honró la resiliencia humana, sino que también reafirmó la vocación de servicio del Ejército de Chile, evidenciando sus capacidades técnicas y logísticas en un entorno desafiante, en colaboración con la sociedad y otras instituciones del Estado.
Con Información de chilelindo.org