El sociólogo, analista político y director de Tú Influyes, Axel Callís, ofreció su opinión en una entrevista con Radio Cooperativa sobre el primer debate televisivo de los ocho candidatos a La Moneda, transmitido la noche de este miércoles en Chilevisión, donde identificó a los ganadores y perdedores.
Según su análisis, el profesor de la Universidad Central destacó que, aunque “normalmente” no hay un ganador definido, este debate dejó a un candidato fortalecido y a otro que no aprovechó la oportunidad.
Callís señaló que el principal ganador de la noche fue el independiente Harold Mayne-Nicholls, quien “logró superar su desconocimiento”. El periodista y expresidente de la FIFA, aunque no representa una amenaza inmediata para los candidatos punteros, “avanzó significativamente en cuanto a su percepción pública”.
El analista subrayó que “no estoy sugiriendo que (Mayne-Nicholls) vaya a disputar el liderazgo a Kast, a Jara o a Matthei, sino que logró hacerse notar, aprovechó no tanto para ofrecer información profunda, sino para mostrarse como una persona distinta, amigable y accesible”, detalló el experto.
Además, destacó que “las emociones y percepciones que se generan son muy relevantes. Más allá de la información que se pueda notar, al final uno se lleva el lenguaje corporal y la sensación de si los candidatos se sienten cómodos o acorralados, y yo creo que Harold fue el que salió fortalecido”, enfatizó.
También resaltó, en Cooperativa, la actuación del candidato del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser: “Me sorprendió en su comprensión del debate”, afirmó, explicando que el diputado “respondió de manera muy concisa y directa”.
“Kaiser supo que debía expresarse en frases cortas porque el formato del debate con ocho participantes permite cambios rápidos, pero no profundiza en los temas,” agregó.
En su opinión, el principal perdedor de la noche fue el independiente Marco Enríquez-Ominami: “Desaprovechó el debate”, afirmó, resaltando que “fue muy crítico del resto”.
“No hay otro candidato con más experiencia en debates que Marco Enríquez-Ominami, y ese exceso de confianza se transformó en superficialidad”, criticó el analista, quien concluyó que ME-O no logró ofrecer “un análisis más profundo” o un programa más allá de sus frases repetidas.
“Es como si lo hubiéramos escuchado en 2017”, afirmó.
JARA, KAST, MATTHEI
Callís también analizó el desempeño de la candidata oficialista, Jeannette Jara, a quien vio “atrapada” en la primera mitad del debate: “Se incomodó un poco, se vio enojo”. El intercambio con José Antonio Kast (candidato republicano) la afectó y le impidió mostrar su mejor versión, manteniéndose alejada del debate por un buen tramo.
“Al final del debate, con las preguntas sobre la reforma de pensiones, comenzó a mostrar el carácter que conocemos, pero en la primera mitad se mantuvo muy concentrada en su propia incomodidad”, agregó.
Respecto a la abanderada de Chile Vamos, Evelyn Matthei, Callís consideró que “fue mejorando con el tiempo, de menos a más”.
Dijo que Matthei adoptó un enfoque “muy concertacionista”, destacando figuras como Mark Carney, primer ministro de Canadá, y promoviendo la idea de diálogo y acuerdos.
No obstante, advirtió que, “más allá del tenso momento con el independiente Franco Parisi, la pregunta es: ¿qué recordamos de ella hoy? Muy poco, no dejó nada memorable”.
“Su objetivo era arrebatarle el segundo lugar a José Antonio Kast y, sin embargo, Parisi fue mucho más incisivo en su búsqueda hacia ella que viceversa”, añadió.
A Kast, Callís lo percibió “fatigado” y “apagado” con un estilo repetitivo.
“Reiteró constantemente el mismo mensaje sobre emergencia, tratando de impresionar en términos comunicacionales, como para que al final digamos: ‘sí, hay una emergencia en delincuencia, migración y economía’”, observó.
El analista concluyó que Kast “también quedó un poco atrapado en su intercambio” con Jara, que lo tomó por sorpresa al responderle de una manera contundente.
Con Información de www.lanacion.cl