Here’s a rewritten version of the content while maintaining its essence:
Por Patricio Herman
En este medio de comunicación democrático, que defiende la libertad de expresión, publicamos la semana pasada una columna de opinión sobre el Oficio N° 549 del 19 de julio de 2007. Este documento, firmado por el arquitecto Luis Eduardo Bresciani, entonces Jefe de la División de Desarrollo Urbano (DDU) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), se dirigía al ingeniero Marco Antonio Vidal, Director de Obras Municipales (DOM) de Estación Central. En él se indicaba que no era procedente la construcción continua en áreas sin regulación urbana, directiva que fue acatada por Vidal hasta su fallecimiento.
Este contexto se relaciona con el fenómeno de guetos verticales construidos con permisos ilegales a partir de 2013 en la mencionada comuna. Los arquitectos que asumieron el cargo de DOM tras Vidal, durante la alcaldía de Rodrigo Delgado, ignoraron esta directa instrucción ministerial. Sorprendentemente, aunque el Oficio N° 549 fue enviado a todos los medios de comunicación, ninguno se pronunció al respecto.
Surge la pregunta de por qué esta censura, y nuestra respuesta es sencilla: reconocer este hecho implicaría aceptar la corrupción existente en la comuna durante el mandato de un conocido político de la UDI. También existe una remota posibilidad de que, de forma ingenua, los periodistas no comprendieran el contenido técnico-legal del Oficio, lo que los eximiría de ser simples instrumentos del poder económico.
En relación a esto, algunos medios han reportado que la inmobiliaria Fundamenta, que anteriormente acusó al juez Sergio Muñoz, realizará un nuevo proyecto de construcción de 5 edificios en Ñuñoa, con una inversión aproximada de US$ 100 millones, que incluirá 700 pequeños departamentos de entre 30 y 50 m².
Vecinos de la zona, específicamente en las calles Suecia, Sucre, Simón Bolívar y Chile España, han afirmado que el proyecto no pertenece a Fundamenta, sino a la Congregación de la Pasión de Jesucristo, conocida como los Pasionistas, quienes obtuvieron el 01/10/2025 el permiso de anteproyecto N° 09 para construir en su terreno de 18.245 m², ubicado en Simón Bolívar 3010.
En esta propiedad se encuentra la antigua parroquia neoclásica de Santa Gema Galgani, diseñada hace más de un siglo por el arquitecto español José Forteza, inaugurada en 1906. A pesar de su valor patrimonial, el Consejo de Monumentos Nacionales nunca la ha protegido, lo que facilita el proyecto. El terreno urbano, con rol del Servicio de Impuestos Internos (SII) N° 836-01/05, tiene un avalúo fiscal de $ 12.772.077.639 y está exento de contribuciones debido a su uso religioso y cultural.
Para llevar a cabo esta inversión, que suponemos financiarán los socios de Fundamenta, se deberá demoler varias viviendas y el colegio del mismo nombre, una institución educativa con una larga trayectoria que, por obvias razones, dejó de funcionar hace un año.
La nave central de la iglesia permanecerá y, según Wikileaks, el amplio terreno fue donado a la congregación por la familia Gandarillas. Ahora, esta se convertirá en una especie de oficina familiar dedicada al alquiler de departamentos, con el reverendo colombiano Germán Méndez Cortés como promotor de esta actividad comercial, gestionando los permisos en la municipalidad de Ñuñoa junto a los socios de Fundamenta.
Curiosamente, el alcalde Sebastián Sichel no ha tenido tiempo para reunirse con los vecinos y abordar las implicaciones de este proyecto, que actualmente se evalúa como una simple «Declaración» en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Es importante mencionar que, según el artículo 11° de la Ley N° 19.300, esta iniciativa debe ser considerada como un «Estudio», con una verdadera participación ciudadana, para legitimar las torres que pronto recibirán el permiso de edificación.
En conclusión, es fundamental reconocer que la omisión de la verdad es una práctica global, aunque en menor medida en países desarrollados. Aquellos que más la utilizan son quienes, con información privilegiada y buenas relaciones políticas, obtienen ventajas en los mercados, lo cual contribuye a la creciente concentración de la riqueza.
Finalmente, en estas fiestas navideñas, deseamos que el viejito pascuero sea generoso con todos, incluyendo a los socios de Fundamenta, a los miembros de la congregación, a los vecinos que sufrirán las consecuencias del proyecto y a aquellos que desconfían de la objetividad en la cobertura mediática.
Con Información de www.elperiodista.cl