El centralismo y la burocracia obstaculizan la inversión en el sector salud

Un análisis reciente sobre los procedimientos de Autorización Sanitaria para la instalación de salas de atención abierta, bajo el Decreto N° 283 del MINSAL, evidencia una notable disparidad normativa entre la Región Metropolitana y la Región de Valparaíso. Mientras en la capital se requieren solo 18 requisitos formales, en las comunas de la Quinta Región son necesarios 36, lo que duplica la carga burocrática y actúa como un obstáculo para el emprendimiento y el acceso a nuevos servicios de salud. Manuel Millones, candidato a diputado por el Distrito 6, calificó esto como una «permisología excesiva que frena el desarrollo», desincentivando la inversión en áreas que buscan dinamismo económico.

«La situación con la autorización sanitaria ilustra claramente cómo el centralismo ahoga a las regiones. No se trata de un tema de protección sanitaria, sino de un exceso burocrático que nos coloca en desventaja», afirmó el ex CORE de Valparaíso.

Millones aclaró que el mismo proceso que permite operar un centro médico o odontológico presenta requisitos drásticamente diferentes dependiendo de si se presenta en Santiago o en comunas como Viña del Mar o Quilpué.

«El Estado promueve la descentralización con una mano, pero con la otra impone una carga burocrática. La instalación de una sala de procedimientos ambulatorios en la Región Metropolitana solo exige 18 requisitos, mientras que el emprendedor que desea invertir en Villa Alemana, La Calera o San Felipe enfrenta un protocolo de 36 requisitos», comentó Millones, subrayando que se impone un 200% más de carga administrativa sin una justificación clínica o epidemiológica que lo respalde.

El candidato indicó que esta «doble regulación» impacta no solo a los inversionistas privados en salud, sino también a la capacidad del sector público. «Un CESFAM en Limache o un centro privado en Los Andes deben cumplir con la misma carga documental desproporcionada. Esto eleva los costos de los proyectos, retrasa su apertura y, en última instancia, limita el acceso a servicios de calidad para la comunidad», añadió.

Millones concluyó con un llamado firme: «Es urgente que el Ministerio de Salud y la SEREMI de Valparaíso eliminen esta discrecionalidad. La retórica pro-regiones debe reflejar coherencia normativa. Abogaremos por la fiscalización y la unificación de criterios para que emprender en salud en el Distrito 6 sea tan viable como en la capital.»

Con Información de desenfoque.cl

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