En la madrugada de este miércoles, comenzó el cierre del Gobierno federal de EE.UU., un evento que se produce cuando el Congreso no logra llegar a un acuerdo sobre la financiación de las actividades gubernamentales. La última votación en el Senado, que resultó en 55 votos a favor y 45 en contra del plan de financiamiento presentado por los republicanos, no logró alcanzar los 60 votos requeridos. Esto implica que las agencias gubernamentales tendrán que suspender la mayoría de sus actividades, a excepción de las consideradas esenciales.
La falta de consenso entre republicanos y demócratas indica que una resolución rápida no parece factible. Los demócratas insisten en que cualquier proyecto de ley de gastos debe incluir subsidios adicionales para la atención médica, mientras que los republicanos argumentan que estos temas deben ser tratados por separado. En medio de este conflicto, Donald Trump ha amenazado con despedir a empleados federales y cancelar programas respaldados por la oposición en caso de que se lleve a cabo el cierre del Gobierno.
El Senado planea votar nuevamente sobre el mismo plan de financiamiento republicano este miércoles, con la expectativa de que algunos demócratas puedan unirse a la iniciativa para reabrir el Gobierno. Sin embargo, se estima que alrededor de 750.000 empleados federales serán suspendidos temporalmente, y varias agencias se enfrentarán a la interrupción de sus servicios, afectando áreas como la educación y el medio ambiente.
Los impactos de este ‘shutdown’ se harán evidentes de inmediato, aunque su magnitud variará según el departamento. A pesar de la situación, el servicio postal y algunos beneficios de seguridad social seguirán operando, mientras que se prevé el cierre de museos y parques nacionales al público.
Con Información de factos.cl