La Democracia Cristiana (DC) en Chile está atravesando uno de sus momentos más complicados tras la victoria de Jeannette Jara en las primarias presidenciales. La exministra, que es militante del Partido Comunista (PC), ha generado divisiones dentro de la DC, que decidió no participar en dichas primarias.
El presidente de la DC, Alberto Undurraga, ha dejado en claro su rechazo a cualquier acuerdo con el PC. Tras la derrota de Carolina Tohá, el partido enfrenta el desafío de definir su rumbo político. La junta nacional programada para el 26 de julio se presenta como un evento crucial para establecer su postura ante las elecciones del 16 de noviembre.
Dentro del partido, existen dos posturas claramente diferenciadas. Un sector, representado por los alcaldes Claudia Pizarro y Gustavo Toro, se inclina por apoyar a Jara. No obstante, Undurraga y otros militantes se oponen rotundamente a esta opción, señalando «profundas diferencias» con el PC. En este sentido, ha comenzado a circular una declaración interna en la que se manifiestan en contra de respaldar a Jara.
Alberto Undurraga ha sido claro en su posición. “No estoy dispuesto a firmar un pacto con los comunistas”, afirmó, alertando que el apoyo a Jara podría llevar al “desfonde” del partido. “Si el centro progresista no tiene candidato presidencial, esto se va a dividir entre izquierda y derecha. Eso no beneficia a Chile”, agregó.
Algunos sectores de la DC están considerando la posibilidad de lanzar su propio candidato, contemplando nombres como Harold Mayne-Nicholls o incluso Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Otra alternativa podría ser apoyar a Marcelo Trivelli si se presenta como viable.
La junta del 26 de julio será determinante para la DC, ya que se espera que marque el rumbo que este partido tomará en el futuro del panorama político chileno.
Con Información de factos.cl