El concejal republicano Miguel Vergara ha propuesto una permuta de deuda por terrenos de propiedad de Curauma, destinados a vivienda en Valparaíso. Sin embargo, tanto las autoridades como los involucrados en la situación parecen eludir su responsabilidad. Los propietarios de Curauma afirman que no pueden actuar debido a que la quiebra ha asignado la administración de esos terrenos a un síndico del ministerio de Economía, quien, junto a EuroAmerica y la Tesorería de la República, que son los principales acreedores, intenta vender a precios irrisorios.
La propuesta de Vergara cuenta con el apoyo firme de Manuel Millones, candidato a diputado en el Distrito 6 y ex consejero Regional por más de diez años. Millones argumenta que la deuda, generada por patentes y permisos impagos, se convertirá en un crédito incobrable si las autoridades regionales y el gobierno continúan ignorando el problema. “Es un asunto de desarrollo regional”, sostiene, “y existe el riesgo de que estos terrenos, la única área viable para el crecimiento urbano en Valparaíso, caigan en manos de especuladores inmobiliarios o del crimen organizado, que busca blanquear activos a través de inversiones de este tipo”.
Millones añade que es conocida la existencia de una deuda de Curauma con la municipalidad y la Tesorería General de la República. A pesar de los intentos de rematar los terrenos, no han tenido éxito, pues ningún inversionista serio desea asumir el conflicto legal derivado de las irregularidades de la quiebra, a pesar del bajo precio de evaluación. Ante esta situación, el municipio ha solicitado una nueva tasación, dado que el síndico había fijado anteriormente un precio de UF 0,02 por metro cuadrado, cuando en esa zona los valores superan las UF 0,85. Sin embargo, la Tesorería General de la República, que es el principal acreedor, se ha opuesto a esta solicitud, lo cual es confuso, ya que el objetivo debería ser maximizar la recaudación y proteger el interés fiscal, lo que contradice las metas fiscales anunciadas por el gobierno y afecta negativamente a la región de Valparaíso.
Por tanto, parece viable la realización de una permuta que contemple parte o el total de la deuda con los terrenos en remate. Dado que el Estado y el municipio son responsables de una porción significativa de la deuda, esta solución podría convertir las 500 hectáreas en una oportunidad para resolver la falta de terrenos aptos para viviendas y servicios como hospitales. La crisis habitacional demanda 100,000 viviendas y hay escasez de suelos accesibles, con los pocos disponibles a precios inalcanzables para el fisco. Aún quedarían activos para otros pequeños acreedores.
La iniciativa de Vergara, que está ganando apoyo en todo el municipio porteño, beneficia no solo a Valparaíso y Viña del Mar, sino a toda la región. Manuel Millones concluyó: “Creo que la responsabilidad debe recaer en el Gobernador, quien es la autoridad política capaz de articular las voluntades de los organismos del gobierno regional y central, representando así los intereses de la región y atendiendo la demanda de vivienda digna, barrios integrados y servicios de calidad, además de reactivar la economía regional”.
Con Información de desenfoque.cl