Este viernes se celebró el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada en el Palacio de La Moneda, con la presencia de altas autoridades del país y numerosos familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos.
La ceremonia fue presidida por el Presidente Gabriel Boric y contó con las intervenciones de las líderes Alicia Lira y Gaby Rivera, quienes expresaron su reconocimiento y agradecimiento hacia los ministros y ministras que investigan casos de derechos humanos, así como la recepción que han tenido del presidente de la Corte Suprema. También asistieron las ministras de derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza, y de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Marianela Cifuentes.
Nelly Berenguer, esposa de un militante del MIR aún desaparecido, también ofreció su testimonio durante el evento.


Durante su discurso, el presidente Boric resaltó los progresos del Plan de Búsqueda y la intención de consolidar esta iniciativa como una política pública duradera.
Antes de la ceremonia, se entregaron Carpetas de Calificación de víctimas a alrededor de 150 familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, que incluyen documentación de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación así como de la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, con antecedentes personales, testimonios e informes, entre otros.
Reflexiones de Blanco sobre la desaparición forzada
El presidente de la Corte Suprema, Rafael Blanco, enfatizó que «la profesión jurídica se origina en la defensa de los principios y derechos fundamentales que son fundamentales para la dignidad humana y que hacen posible la vida, la libertad y el desarrollo de todos los miembros de la comunidad». Agregó que mañana, sábado 30 de agosto, se conmemorará el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
Estas reflexiones fueron expresadas durante una ceremonia de juramento de nuevos abogados, donde subrayó que «recordar a estas víctimas es reconocer que el derecho existe para proteger la vida, la dignidad y la memoria de todas las personas, sin distinción, y abogar para que este flagelo nunca más ocurra en la Tierra».
Con Información de desenfoque.cl