Desafío en el Gran Fondo Nevados de Chillán: Una Experiencia Motivadora.


Tras meses de entrenamiento, decidí enfrentar el Gran Fondo Nevados de Chillán, una exigente carrera de ciclismo de aproximadamente 120 kilómetros, que reúne a cerca de 300 ciclistas y cuenta con un ascenso de 1.800 metros, desde Chillán hasta el centro de esquí Nevados de Chillán, en la Región de Ñuble.

Aunque he competido en varias ocasiones, esta fue, sin dudas, la más intensa, convirtiéndola en una experiencia enriquecedora que se puede aplicar a diversas áreas de la vida.

El frío, la larga distancia, y especialmente el ascenso final, retaron no solo mi resistencia física, sino especialmente mi fortaleza mental. En medio de ese esfuerzo extremo, comprendí que estos desafíos son muy similares a los que enfrentamos en el ámbito empresarial.

Identifiqué tres elementos clave:

1️⃣ La planificación y la preparación son esenciales para entender las condiciones del camino, anticipando obstáculos y contextos, y manteniendo una constancia y disciplina en el entrenamiento. Sin un buen plan, el esfuerzo puede desvanecerse. En el mundo empresarial, esto se traduce en conocer el mercado, los proveedores, la comunidad y los factores económicos que podrían alterar nuestra estrategia y objetivos.

2️⃣ La determinación y la firmeza son cruciales para no desistir en la búsqueda de nuestras metas. Cuando las fuerzas flaquean o aparece el dolor, lo que realmente nos impulsa no son las piernas, sino la mente; y es la firme voluntad, más que el deseo, la que mantiene el rumbo. Tener claro nuestro propósito nos sostiene cuando las condiciones se complican y el impulso de rendirse acecha; en esos momentos, la mente envía la orden: ¡prohibido detenerse!

3️⃣ El trabajo en equipo y el apoyo durante el trayecto son fundamentales. Tuve la suerte de compartir toda la ruta con mi hijo Domingo, quien, a pesar de su excelente condición física, eligió acompañarme y motivarme para alcanzar la meta. No flaqueó en ninguna etapa, especialmente durante el ascenso final, el más complicado.

Este gran líder no solo me empujó, sino que también nos permitió alcanzar la meta. Esa actitud me reafirmó que liderar significa más que solo impulsar; se trata de inspirar, mantener el ritmo del equipo y celebrar los logros conjuntos. Por todo esto y más, lo admiro y estoy seguro de que será un gran líder más allá del ciclismo.

Al cruzar la línea de meta, después de cinco horas y cuarenta minutos, comprendí que los grandes objetivos —ya sea en el deporte, en el ámbito laboral o en la vida— se logran con una clara visión de hacia dónde queremos llegar, con una buena preparación que considere las condiciones del camino, con una firme determinación para avanzar y, sobre todo, con un equipo sólido y un líder que potencie lo mejor de cada uno.

En este momento, cuando Chile y las empresas enfrentan nuevos retos, es un buen momento para recordar estas lecciones: planificar, enfocarse y seguir pedaleando. Avancemos juntos hacia la cima de la prosperidad.

¡Gracias, Domingo García Gutiérrez!

#Liderazgo #TrabajoEnEquipo

Con Información de www.elperiodista.cl

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