El primer debate presidencial con los ocho candidatos a La Moneda abordó diversos temas, entre ellos las propuestas relacionadas con la seguridad. En este ámbito se discutieron iniciativas como cerrar la frontera, levantar el secreto bancario y la posibilidad de desplegar militares en las calles.
La primera en exponer sus propuestas en seguridad fue la candidata de Chile Vamos, Evelyn Matthei, quien afirmó: “No existe una única solución mágica: ni zanjas, ni cárceles, nada funciona por sí solo. Cuento con 12 medidas diferentes que deben estar coordinadas y bajo la supervisión de un ingeniero. Esto dependerá de la Presidencia de la República durante mi Gobierno”.
Por su parte, el candidato ultraderechista Johannes Kaiser expresó: “Nuestra candidatura es la única que propone reformar la Fiscalía y el Poder Judicial; ninguna otra ha analizado a fondo este aspecto del problema”.
El candidato independiente Harold Mayne-Nicholls sugirió: “Lo primero que debemos hacer es reactivar las organizaciones de vecinos para prevenir posibles acciones delictivas. La prevención, apoyada por la tecnología, es lo que necesitamos”.
El también independiente Franco Parisi subrayó la importancia de fortalecer la policía marítima, aumentar el presupuesto para Carabineros y Policía de Investigaciones (proponiendo $150 millones para cada institución), además de crear una policía aeroportuaria y desplegar militares en las calles, “igual que en el sur”.
El otro candidato independiente, Eduardo Artés, se alineó con la postura de Mayne-Nicholls y aseguró: “Yo voy más allá, la policía debe estar íntimamente vinculada con la organización popular. No puede ser que actúe de manera represiva y luego se retire, dejando todo igual”, sostuvo.
La candidata del oficialismo, Jeannette Jara, centró su atención en el levantamiento del secreto bancario “para rastrear el dinero ilícito”.
José Antonio Kast (Partido Republicano) insistió en que es necesario cerrar la frontera. “Hace cuatro años propuse la zanja. Han pasado cuatro años sin acción, y como dirían los jóvenes, tres doritos después: 125 mil inmigrantes ilegales más”, argumentó.
Finalmente, Marco Enríquez-Ominami concluyó que se necesitan más recursos. “Los Carabineros tienen cinco balas, necesitan 20 (…) La clave es recuperar los barrios, y nosotros proponemos, cuando seamos Gobierno, recuperar 400 barrios con mayor presencia del Estado”, finalizó.
Con Información de www.elperiodista.cl