Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina, ha solicitado al tribunal el permiso para recibir visitas no solo de sus familiares directos, abogados y médicos, sino también de amigos y conocidos en su hogar, donde cumplirá seis años de arresto domiciliario tras su condena por corrupción. Esto ocurre un día después de que los jueces le dieran autorización para salir al balcón.
Fernández considera que las normativas actuales limitan excesivamente las visitas. En su mensaje en la red social X, denunció que cualquier visita de sus amigos y compañeros requiere la presentación de una solicitud al tribunal, lo que prolonga el proceso de autorización.
Por este motivo, sus abogados han presentado un nuevo escrito ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Número 2, solicitando una revisión de las «reglas de conducta» relacionadas con las visitas. Argumentan que quienes cumplen condena en su domicilio pueden participar en actividades no prohibidas por la ley y que la expresidenta «no ha perdido ninguno de sus derechos inherentes como ser humano».
En el escrito, que fue compartido por la propia Fernández, sus abogados sostienen que se deben proporcionar las herramientas necesarias para cumplir con el objetivo de resocialización de la pena, en lugar de restringir sus derechos. Esta iniciativa busca modificar los requisitos establecidos inicialmente por los jueces para el arresto domiciliario.
Como resultado de su condena, que es firme, la exmandataria también ha sido inhabilitada de forma perpetua para ocupar cargos públicos. «De mis derechos políticos, mejor no hablemos», expresó el viernes en su mensaje, cuestionando si se redactará una Constitución y un Código Penal «únicamente» para ella.
Con Información de www.elperiodista.cl