El conflicto en Gaza ha llegado a niveles alarmantes, con el Gobierno de Hamás informando que cerca de un millón de personas se concentran en las zonas de Mawasi y Jan Yunis, tras las evacuaciones forzosas del Ejército israelí. Esta cifra refleja el caos y la desesperanza que imperan en el enclave palestino, donde la ciudadanía se encuentra atrapada entre los bombardeos y la escasez de recursos fundamentales.
Las autoridades de Gaza han señalado que en la región de Al Mawasi, que incluye la costa al oeste de Jan Yunis y cerca de Rafah, aproximadamente un millón de personas están hacinadas en condiciones inhumanas. Por su parte, en la ciudad de Gaza permanecen alrededor de 900.000 personas, quienes enfrentan el temor y la incertidumbre provocados por los constantes ataques israelíes.
La ONU continúa evaluando la situación de los desplazados en el sur. En su actualización más reciente, se informó que los campamentos de refugiados están sufriendo las consecuencias del conflicto. A pesar de que Israel intenta presentar las playas de Mawasi y Jan Yunis como una “zona humanitaria”, han sido objeto de más de 110 bombardeos, causando la muerte de aproximadamente 2.000 personas.
El ataque más reciente, que resultó en la muerte de dos niños, pone de relieve la brutalidad del conflicto. Según Ahmed Al Farra, jefe de pediatría del Hospital Nasser, las condiciones de vida en estas zonas son deplorables: sin hospitales, infraestructura esencial, agua potable ni alimentos, la situación es desesperante.
Antes de que estallara la guerra, Gaza ya era uno de los lugares más densamente poblados del mundo, con una población que alcanzaba las 5.500 personas por kilómetro cuadrado. Con el aumento de las tensiones y la intensificación de los bombardeos, esta situación se ha vuelto insostenible, llevando a numerosas organizaciones y países a calificar la ofensiva israelí como un genocidio.
Con Información de factos.cl