Consideraciones sobre los traumatismos dentales: causas y consecuencias

En el marco de la Semana Mundial del Trauma Dentoalveolar, la Red de Salud de Santiago comparte recomendaciones para aprender sobre cómo prevenir y manejar lesiones en los dientes y sus estructuras de soporte, especialmente tras un accidente.

¿Qué tienen en común futbolistas como Gary Medel, Gabriel Suazo y Julián Álvarez, el golfista Tiger Woods, el actor George Clooney, y los artistas J. Balvin, Raphael y Gloria Trevi?

Todos ellos han experimentado traumatismos dentales, que son lesiones en los dientes, el hueso que los sostiene, las encías o los tejidos blandos de la boca, resultantes generalmente de golpes o accidentes imprevistos.

Estas lesiones pueden variar desde fracturas del esmalte hasta la pérdida completa de un diente. Pueden ocurrir a cualquier edad, siendo más comunes en niños que recién comienzan a caminar, así como en jóvenes y adultos que practican deportes de contacto.

De acuerdo a una publicación de la Universidad de Valparaíso, la pérdida de dientes debido a lesiones o traumas dentales es, después de las caries, uno de los principales problemas de salud bucal en niños y jóvenes.

En Chile, se estima que un 30% de los niños ha sufrido alguna lesión en sus dientes temporales antes de los cinco años; un 20% ha presentado fracturas relevantes a los 12 años, y un 16% de los menores de 17 años ha experimentado avulsiones o pérdida total de al menos un diente permanente.

Eric Hidalgo Silva, cirujano dentista del CESFAM Padre Orellana en Santiago, destaca que los más afectados son los niños y adolescentes, aunque los adultos mayores también pueden sufrir traumas dentales, aunque con menor frecuencia.

En cuanto a la dentadura, Hidalgo explica que los incisivos, conocidos como “paletas”, son los más expuestos y vulnerables a lesiones, debido a su ubicación en la parte frontal de la boca.

Qué hacer

Hidalgo también aclara que estas lesiones son consideradas urgencias odontológicas GES y deben ser evaluadas de inmediato, ya que pueden comprometer la vitalidad del diente y causar complicaciones a largo plazo.

Para minimizar estos riesgos, es esencial supervisar a los niños durante el juego, evitar el uso de andadores, y usar protección cuando montan bicicleta, patines o patineta. Además, es importante enseñarles a cuidar sus dientes para no golpearlos con objetos pesados ni usarlos para abrir cosas.

Para los adultos mayores, se recomienda implementar medidas que reduzcan el riesgo de caídas, como instalar barandas, mejorar la iluminación del hogar o retirar alfombras.

“Lo más importante es acudir a una evaluación odontológica a la brevedad. La atención temprana permite un diagnóstico certero, tratamiento adecuado y la prevención de complicaciones futuras”, subraya Hidalgo.

“Si se quiebra un trozo de diente, se debe recoger con cuidado y conservarlo en un medio húmedo, idealmente en un vaso con leche fría o suero fisiológico”, aconseja.

En caso de que el diente cambie de posición, Hidalgo enfatiza la necesidad de buscar atención urgente para evaluar su reposicionamiento y estabilización.

Avulsión de un diente

Si un diente se ha desalojado por completo, los expertos sugieren localizarlo y verificar si es un diente permanente o temporal.

Si es un diente permanente, hay que sujetarlo por la corona y evitar tocar la raíz. “El diente puede reimplantarse después de limpiarlo con suero fisiológico o agua. Para mantenerlo en su lugar, puede morder un pañuelo o gasa”, explica Hidalgo.

“Si no te sientes capaz de reimplantar el diente, colócalo en un vaso con leche fría mientras te diriges al centro de salud. Recuerda que debes ver al dentista en un plazo máximo de una hora. Si estás fuera, puedes guardarlo entre la encía y tu mejilla”, agrega.

“Si se trata de un diente temporal, no debe reinsertarse, ya que esto podría dañar el diente permanente que se está formando dentro del hueso”, aclara.

Es crucial acudir al CESFAM más cercano ante cualquier trauma dental, dado que se considera una urgencia GES. Si el accidente ocurre en un establecimiento educacional, el seguro escolar cubrirá el tratamiento, permitiendo el acceso a cualquier centro de atención primaria o secundaria de la red pública, sin importar si el seguro del estudiante es público (FONASA), privado (ISAPRE) o de las Fuerzas Armadas.

Posteriormente al tratamiento de urgencia, es fundamental mantener una buena higiene oral durante la cicatrización y realizar controles periódicos para detectar complicaciones a tiempo.

Con Información de chilelindo.org

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