Consecuencias de la desinformación.

Estimado director:

La semana pasada, la Corte Suprema desestimó el proyecto de ley del diputado Johannes Kaiser, cuestionando sus fundamentos. Este proyecto pretendía «permitir» que el Servicio Médico Legal (SML) identificara restos humanos sin necesidad de una orden judicial, bajo el argumento de que el Plan Nacional de Búsqueda «no aborda la identificación de los miles de protocolos de detenidos desaparecidos que reposan en el SML».

El máximo tribunal no solo rechazó el proyecto, sino que desmintió cada uno de sus puntos, revelando errores que evidencian un profundo desconocimiento sobre el funcionamiento del SML, entre otros aspectos. Esta decisión no solo es positiva, sino que también pone de manifiesto el uso de relatos distorsionados para generar impacto, sin considerar su veracidad. Esto es particularmente grave cuando la desinformación proviene de figuras públicas, constituyendo una ofensa para la ciudadanía y los derechos humanos.

El diputado ha expresado numerosas críticas al Plan Nacional de Búsqueda, causando un perjuicio significativo a las víctimas y familiares de detenidos desaparecidos. Sus declaraciones son impactantes no solo por la frivolidad con la que sostiene mentiras e incongruencias, sino por la insensibilidad al referirse a uno de los capítulos más dolorosos de nuestra historia.

La respuesta de la Corte Suprema es alentadora, ya que prioriza la verdad mediante argumentos sólidos. Sin embargo, el daño ya está causado: discursos como los de Kaiser fomentan la confusión en una ciudadanía cada vez más decepcionada y desconfiada de las instituciones y sus representantes.

Hasta hace poco, solo figuras como Manuel Contreras podían mentir y causar daño de manera tan abierta. Sin embargo, al menos por hoy, este pronunciamiento se presenta como una buena noticia para la democracia y el país en su conjunto.

Rodrigo Bustos Bottai

Director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile.

Con Información de desenfoque.cl

Previous Post
Next Post
Advertisement