
Pamela Varas, Directora de Enfermería en la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar.
La donación de órganos en Chile es un tema de gran relevancia tanto social como sanitaria. Existen leyes diseñadas para elevar el número de donantes y garantizar que el proceso se lleve a cabo de manera ética y equitativa. Según la legislación vigente, cualquier persona mayor de 18 años es considerada donante, a menos que registre lo contrario en el Registro Nacional de No Donantes administrado por el Registro Civil. Esta normativa, conocida como «Ley del Donante Universal», ha sido fundamental, aunque todavía enfrentamos desafíos, como la escasez de información y la resistencia cultural de las familias.
La Ley 19.451 regula todo lo relacionado con la extracción, trasplante y donación de órganos, y fue modificada por la Ley 20.413, que establece el concepto de donante universal. Al renovar su cédula de identidad o licencia de conducir, las personas pueden manifestar su decisión respecto a ser donantes. Además, la ley prohíbe la venta de órganos y asegura que el proceso sea completamente gratuito.
Los equipos de salud desempeñan un papel esencial en este proceso, desde la identificación del potencial donante hasta la realización del trasplante. Es crucial que estén constantemente capacitados en aspectos tanto técnicos como éticos, incluyendo cómo gestionar la muerte encefálica y cómo comunicarse con las familias, quienes reciben apoyo humano en momentos difíciles.
Según el Ministerio de Salud y el ISP, en 2021 se realizaron 309 trasplantes, cifra que aumentó a 417 en 2022. La tasa de donantes creció de 7,5 a 9,6 por millón de habitantes entre 2021 y 2023. Sin embargo, más de 2.000 personas siguen en lista de espera, y el tiempo que cada una permanece en espera depende del tipo de órgano, la urgencia médica y la compatibilidad.
Para quienes esperan un trasplante, el proceso puede ser largo y agotador. Su calidad de vida se ve afectada, y quienes reciben un trasplante deben seguir tratamientos estrictos. Para las familias de los donantes, decidir donar puede ser un gran acto de generosidad que contribuye al proceso de duelo.
Aunque la ley respalda la donación, la mayor dificultad sigue siendo la negativa familiar. Por ello, es fundamental discutir este tema en vida. Donar órganos es un acto de amor que puede convertir la pérdida en esperanza.
Con Información de chilelindo.org