La ministra de Salud, Ximena Aguilera, abordó el caso en el Hospital de Osorno, donde un empleado con TEA fue sometido a torturas por parte de sus colegas.
Luego del consejo de gabinete, Aguilera expresó su “más categórica condena a un hecho tan reprehensible como lo sucedido en el Hospital de Osorno. Estas acciones ocurrieron entre 2018 y 2020, y al enterarnos, solicitamos los antecedentes para revisarlos”.
“Envié a un abogado de mi gabinete para que revisara todos los procedimientos que estaba llevando a cabo el Servicio de Salud y el hospital; solicitamos que se acelerara la destitución y el sumario, el cual ya estaba en curso y fue reabierto el año pasado al conocerse esta situación,” afirmó la ministra.
Asimismo, destacó que el subsecretario de Redes Asistenciales “instruyó un sumario para determinar las responsabilidades de las autoridades de la época en relación a la denuncia y persecución de estos actos”, y añadió que “informamos, por oficio, al Instituto Nacional de Derechos Humanos sobre todas estas acciones”.
“Estas conductas son inaceptables, y aún más cuando ocurren dentro de un establecimiento de salud. Aunque no es personal encargado de la atención médica, ellos laboran en un entorno destinado a proteger la vida y salud de las personas, no para el abuso ni la tortura, como se evidenció con estos actos hacia un trabajador que ocupaba un puesto temporal,” puntualizó.
Aguilera concluyó afirmando que “cuando se presentan estas denuncias, es probable que emerjan otros casos… No me sorprendería que se reportaran más situaciones, y ante todos ellos aplicaremos la misma medida, condena y sanción”.
Con Información de www.lanacion.cl