Chile experimenta un cambio hacia la extrema derecha y el populismo.



Foto de Elvis Bekmanis en Unsplash

A pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, comenzaron los movimientos, ajustes de cuentas y caídas de máscaras entre aquellos que se posicionan como ganadores, buscando refugio para los próximos cuatro años.

El “niño símbolo” de esta actitud es Carlos Maldonado, ex ministro radical y actual secretario general de Demócratas, un partido en peligro de extinción. Aunque su grupo se reunió para discutir, no logró establecer un apoyo incondicional a Kast. Maldonado, por su parte, se apresuró a expresar su voto por José Antonio Kast, argumentando que su decisión es una oposición al «comunismo» y que Kast representa «la esperanza de un Chile mejor». Curiosamente, también calificó a la coalición de Jeannette Jara como «extrema izquierda», a pesar de que hace poco tiempo formaba parte de un grupo que incluía al Partido Comunista, criticado ahora con fuerza. Aparentemente, algunos dentro de Demócratas están a favor de apoyar a Kast, mientras que otros prefieren votar nulo, siempre criticando este «mal gobierno», un mantra repetido por la ultraderecha.

La hora de los balances está en plena marcha, y en todos los sectores se evalúan pérdidas y ganancias en este primer round electoral. Ni la candidata del progresismo ni la de la ultraderecha lograron resultados satisfactorios, aunque se proyecta que José Antonio Kast podría convertirse en el próximo Presidente de la República, siempre y cuando Jeannette Jara no atraiga los votos necesarios para superar la ventaja que tienen los candidatos de derecha como Kaiser y Matthei.

El 26.71% de Jara la deja en una posición complicada para el balotaje, al no tener de dónde obtener la diferencia, ya que los candidatos de derecha suman más del 50,5% de los votos.

El arquitecto de las colusiones

Los analistas coinciden en que la segunda vuelta es una instancia diferente y el progresismo aún tiene oportunidades de revertir una elección que parece favor a la derecha. Incluso los republicanos ya tienen equipos preparando las primeras medidas a implementar si asumen el mando. Jorge Quiroz, encargado económico, afirmó: “Ya hay proyectos de ley y decretos listos, comenzaremos el 11 de marzo sin improvisaciones”.

Al frente del equipo económico, Kast designó a un economista poco conocido para la mayoría de los chilenos, pero afamado en el sector empresarial, reconocido por haber asesorado a grandes empresas en casos de colusión.

Este economista, fundador de Quiroz y Asociados hace tres décadas, ha estado involucrado en casos de corrupción económico, entre los más notorios la colusión de empresas avícolas que se destapó en 2011, donde Agrosuper, Ariztía y Don Pollo fueron acusadas de coludirse en la producción y cuotas del mercado.

Aunque Quiroz niega su implicación, tras investigaciones del Tribunal de la Libre Competencia (TDLC), se determinó que entre 1994 y 2010 los productores coordinaron precios en el mercado de pollos. En 2014, el TDLC condenó a las empresas en cuestión por coludir durante años para control del mercado avícola.

Existen otros casos en los que Quiroz ha defendido a empresas, como el caso de las farmacias y el de las navieras, así como su asesoría a Metrogas en medio de acusaciones por altas rentabilidades obtenidas de manera indebida.

Los 18 meses

Quiroz actúa ahora como si fuera el ministro de Hacienda, reuniéndose con economistas de Matthei para discutir un recorte fiscal de US$6 mil millones en 18 meses, el cual fue severamente cuestionado por ella. No hubo respuestas claras sobre cómo implementar este recorte.

No obstante, los republicanos han mostrado disposición para desregular la economía y revisar tributación, manifestando que están abiertos a ajustar plazos si es necesario. Mientras tanto, se preparan para lo que Kast denomina «un gobierno de emergencia», centrado en seguridad, migración y crecimiento económico, relegando temas sociales como el derecho al aborto y la existencia del Ministerio de la Mujer.

Kast prometió eliminar el pago de contribuciones que afecta a los adultos mayores, una propuesta atractiva, aunque engañosa, dado que la ley actual ya beneficia a quienes tienen ingresos bajos. En una entrevista, se cuestionó la verdadera intención de esta promesa, sugiriendo que beneficiaría a personas ricas con múltiples propiedades.

Si Kast es elegido, será interesante observar cómo se desarrollarán sus primeros 18 meses en el cargo. Ambos, Kaiser y Kast, han anunciado la posibilidad de reformar la Ley de 40 horas, alejándose de organismos internacionales, y reformando varios marcos legales.

El desconcierto en la derecha es palpable, exacerbado por la aparición del fenómeno de Parisi. Cristián Monckeberg, extimonel de RN, expresó que “Chile Vamos ha cumplido su ciclo”, proponiendo que el partido actúe de manera independiente en un futuro gobierno.

El golpe más fuerte ha recaído en Evópoli, que, al igual que Demócratas, se encuentra en una crisis interna. Su directiva ha aceptado que no lograron conectar con la ciudadanía.

Gremialismo también ha retrocedido, quedándose con 18 diputados y sin representación en el Senado, lo que ha suscitado críticas internas. Pablo Longueira responsabilizó a la directiva por el fracaso electoral.

Se anticipa que, de ganar Kast, gobernar en un país tan polarizado no será sencillo, con críticas incluso desde el propio sector ultraderechista. La exmilitante Tere Marinovic y otros han cuestionado la capacidad de Kast para unir a la derecha, ya que su liderazgo ha mostrado resistencia a colaborar con quienes no comparten su visión.

Con Información de pagina19.cl

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