SAN BERNARDO.- Durante la madrugada, los residentes de Av. Colón con Urmeneta en San Bernardo experimentaron un corte de luz tras el robo de aproximadamente 70 metros de cable eléctrico de las instalaciones de CGE. Este es el séptimo robo de cable de cobre en la zona, lo cual ha impactado tanto a los clientes residenciales como a aquellos que dependen de este servicio.
Paula Cadenas, gerente zonal de CGE para la Metropolitana oriente, advirtió sobre los peligros asociados al robo de cables, que afectan a residentes, comercios, centros de salud, escuelas e instituciones públicas, impactando su funcionamiento. Además del corte de luz, estos robos pueden generar fluctuaciones de voltaje, daño a electrodomésticos y representar graves riesgos para quienes cometen este delito.
“El robo de cables tiende a aumentar hacia fin de año. En la comuna de El Bosque hemos tenido más de 30 incidentes, y también hay reportes en Calera de Tango, La Pintana, Puente Alto y San Bernardo. La mayoría de estos robos afectan las redes de baja tensión en los postes, aunque también hemos registrado problemas en instalaciones subterráneas, donde intrusos intentan llevarse cables, sin importar la presencia de nuestro personal,” comentó.
Carlos Rojo, jefe de la delegación San Bernardo de CGE, expresó su preocupación por la serie de robos en Av. Colón, entre Urmeneta y Martin de Solís. Estos incidentes se suman a un robo reciente en la caletera poniente de la Autopista Central, cerca de Catemito, donde desconocidos ingresaron a instalaciones subterráneas para robar cables de media tensión.
“Nos inquietan estos delitos. Los primeros robos en el centro de San Bernardo afectaron a clientes electrodependientes, quienes recibieron la atención adecuada. En julio, unos desconocidos entraron a instalaciones subterráneas en Catemito, interrumpiendo el servicio a más de 8,000 clientes,” indicó.
Rojo añadió que el robo de cables eléctricos ha aumentado en diversas comunas de la zona de concesión de CGE, tales como Puente Alto, La Pintana, El Bosque, Calera de Tango y San Bernardo en la provincia de Maipo.
“Estos delitos suelen ocurrir durante la madrugada, cuando los ladrones sustraen cables de cobre de las redes de baja tensión. Nos enteramos de estos robos cuando los clientes llaman en las primeras horas del día para reportar la falta de servicio; nuestro personal verifica el corte y la sustracción de las redes de distribución,” explicó.
CGE hace un llamado a la comunidad a informar sobre cualquier actividad sospechosa a la compañía o a la policía, como personas con indumentaria eléctrica sin credenciales o trabajando en horarios inusuales, ya sea de noche, en la madrugada o durante los fines de semana. También se solicita evitar el ingreso a áreas donde se ha reportado un robo de conductores o hay cables en la vía pública, debido a los peligros que esto conlleva.
AÑO 2025
Según datos de la distribuidora, entre enero y junio de 2025 se registraron 705 robos de cable en su zona de concesión, con un total de 209 kilómetros de cable sustraído (209.112 metros), equivalente a la distancia entre Santiago y la comuna de Molina, en la región del Maule.
La acción de estas bandas delictivas ha tenido un impacto significativo en el suministro eléctrico. En el primer semestre del año, 445.414 clientes de CGE han experimentado interrupciones de servicio debido a estos robos, y el costo de reparar las infraestructuras dañadas o destruidas y la reposición del material robado ha superado los 4.000 millones de pesos.
CONSEJO
CGE recuerda a sus clientes que ante cualquier anomalía en el servicio eléctrico, pueden contactar a la empresa a través del número gratuito 800 800 767; en Twitter @CGE_Clientes, en la página web www.cge.cl, en la aplicación móvil CGE 1click, por WhatsApp al número +569 895 68 47 y el número de atención para pacientes electrodependientes 800 203 180.
Con Información de chilelindo.org
