Edgardo Fuenzalida R. Gerente General, Fundación Las Rosas.
Estimado Director:
El mes de diciembre representa un desafío particular para miles de personas mayores en Chile. Mientras el país se sumerge en un agitado cierre de proyectos y celebraciones, muchos de estos individuos experimentan un aumento significativo en su sensación de soledad. Las cifras son alarmantes: según el Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, el 49% de los mayores se siente solo, el 56% enfrenta un alto riesgo de aislamiento social, y el 31% se encuentra en ambas situaciones. Este escenario los coloca en una situación crítica de vulnerabilidad emocional y sanitaria.
En estas semanas, aquellos que no reciben visitas sufren una intensificación de la sensación de abandono. La evidencia internacional indica que la soledad no deseada aumenta el riesgo de mortalidad, deterioro cognitivo, depresión y pérdida de autonomía. Por tanto, no es un problema emocional menor, sino una urgencia en términos de salud pública.
Desde Fundación Las Rosas, nuestro objetivo es visibilizar esta situación y recordar que combatir la soledad requiere actos sencillos pero significativos: una llamada, una visita, un mensaje, una charla o un pequeño regalo. A menudo, este mínimo contacto puede ser la diferencia entre un fin de año difícil y uno que mantenga la dignidad humana.
En estas semanas, al reflexionar sobre el año que termina a nivel personal, familiar y social, es crucial pensar en las personas mayores que pasarán estas festividades completamente solas. Es el momento de actuar.
Con Información de chilelindo.org