El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil ha comunicado este lunes que aún no ha recibido los visados necesarios para que su delegación asista a la sesión anual de la Asamblea General de la ONU, que se llevará a cabo en una semana. Brasil ha exigido a Washington que cumpla con sus obligaciones como sede y entregue los documentos pertinentes.
El evento está programado para comenzar el 23 de septiembre en Nueva York, donde se encuentra la sede de la organización. Brasil recuerda que el tratado fundacional de 1947 requiere que Estados Unidos acepte la entrada de las delegaciones. Desde el Ministerio brasileño han señalado que «no hay razón para no hacerlo» y han advertido que, de no cumplirse, podrían emprender «acciones legales», según el diario ‘Folha de Sao Paulo’.
Este tratado otorga inmunidad diplomática a las delegaciones y al personal de la ONU, prohibiendo explícitamente a Estados Unidos limitar el acceso a ciertos países. Sin embargo, para naciones consideradas enemigas, como Irán, Venezuela o Corea del Norte, Estados Unidos aplica restricciones, como la prohibición de alejarse más de 40 kilómetros de la isla de Manhattan.
A pesar de los acuerdos, Estados Unidos ha retirado los permisos a miembros de la Autoridad Palestina y de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para evitar su participación en la Asamblea General, incluyendo al presidente palestino, Mahmud Abbas.
Esta medida ha sido interpretada como una represalia ante el reconocimiento del estado palestino por parte de países como Canadá, Reino Unido, Francia y Australia durante la reunión anual. Un tratamiento similar hacia Brasil podría entenderse en el contexto del apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, al expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por su papel en el golpe de Estado de enero de 2023.
Con Información de www.elperiodista.cl