En la reunión de evaluación nacional de la operación conjunta Fortaleza 3, el Presidente Boric resaltó este miércoles el esfuerzo de las instituciones responsables de la seguridad pública, junto al ministro Luis Cordero, al general director de Carabineros, Marcelo Araya, y al director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna.
El Mandatario rechazó con firmeza las críticas hacia la acción del Estado en este ámbito: “Al observar este tipo de operativos, resulta irresponsable y despectivo afirmar que aquí no se está haciendo nada en términos de seguridad”.
Reconoció la legitimidad de las diferencias políticas en un sistema democrático, pero enfatizó la necesidad de proteger el trabajo institucional: “Es comprensible tener diferencias en el ámbito político, algo natural en democracia, pero es esencial cuidar a las instituciones. El Ministerio de Seguridad, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones están realizando un trabajo concreto que está dando resultados”.
Boric reiteró su postura ante los discursos simplistas sobre seguridad: “He afirmado y lo seguiré repitiendo: la delincuencia y la inseguridad no se combaten con declaraciones superficiales, soluciones fáciles o una competencia de gritos».
Subrayó que el enfoque debe ser integral y sostenido: “Esto debe ser una política de Estado que aborde todas las dimensiones del problema: la prevención, la represión y la reinserción”.
Profundizó en la eficacia silenciosa de muchas acciones: “Muchas de estas labores se realizan de manera discreta, alejada de los medios, un trabajo permanente de las instituciones, las policías y el Ministerio Público, que resulta en la desarticulación de bandas criminales, así como en la asistencia a las víctimas, la seguridad en las cárceles y los procesos de reinserción. Eso es lo que hemos estado haciendo como Gobierno y, sobre todo, como Estado”.
El Presidente también mencionó los avances en la investigación conocida como “la muñeca bielorrusa”, que implica presunto tráfico de influencias en el Poder Judicial. “Hemos visto durante esta jornada avances significativos en este caso relacionado con el tráfico de influencias en un sector muy reducido del Poder Judicial”, indicó.
Y concluyó con una clara advertencia: “Los delitos de cuello y corbata no son tolerados en Chile”.
Con Información de www.lanacion.cl