Autoridades realizan un registro en la vivienda de Bolsonaro por presunta financiación de una campaña en Estados Unidos en apoyo a sanciones.

La Policía Federal de Brasil llevó a cabo este viernes un operativo en la vivienda de Brasilia del expresidente Jair Bolsonaro, a quien se le acusó de financiar una red en Estados Unidos para promover la implementación de sanciones contra autoridades brasileñas, incluidos jueces del Tribunal Supremo.

Según los investigadores, Bolsonaro utilizó hasta dos millones de reales (300.000 euros) para hacer campaña a favor de estas sanciones a través de su hijo, Eduardo, desde marzo, coincidiendo con el creciente interés de Donald Trump en su situación.

Las fuentes de la investigación afirmaron que «Bolsonaro jugó un papel central en lo que está ocurriendo, claro ejemplo de interferencia en la independencia del poder y la soberanía», según reporta el portal de noticias G1.

Por esta razón, la Policía impuso medidas cautelares contra Bolsonaro, que deberá usar un dispositivo de tobillera electrónica y no podrá acercarse a embajadas ni utilizar redes sociales, además de no poder comunicarse con otros involucrados en el caso. Estas medidas se suman a la suspensión de su pasaporte que enfrenta en el proceso judicial por un presunto intento de golpe en 2022.

Bolsonaro tendrá que permanecer en su hogar y no tener contacto con embajadores ni diplomáticos, en un contexto en el que se han difundido rumores sobre su posible búsqueda de asilo por parte de Trump, quien ha expresado apoyo en redes sociales.

Los operativos se realizaron tanto en su residencia en Brasilia como en su oficina del Partido Liberal (PL). La Policía reportó el hallazgo de dinero en efectivo, tanto en reales como en dólares, además de una memoria USB oculta en el baño, mientras que su abogado confirmó la confiscación de su teléfono móvil.

“SUPREMA HUMILLACIÓN”

Con la tobillera electrónica ya puesta, Bolsonaro reiteró que la investigación responde a cuestiones políticas y negó tener intenciones de salir de Brasil o buscar refugio en embajadas.

“Nada me coloca en un plan golpista que nunca existió… las sospechas son una exageración. Soy expresidente, tengo 70 años, es una suprema humillación”, declaró a los medios.

El juez del Tribunal, Alexandre de Moraes, recordó las “numerosas publicaciones en redes sociales y declaraciones que han atacado la independencia del sistema judicial”. En su decisión que aprobó la operación, el juez reseñó algunas de las «graves afirmaciones» que cuestionan la soberanía nacional.

“GÁNGSTER CON TOGA”

Los hijos mayores de Bolsonaro, Flávio, Carlos y Eduardo, defendieron a su padre, argumentando que no merece pasar por esta situación y criticando a De Moraes por su conducta, calificándolo de “gángster con toga”.

Eduardo acusó al juez de utilizar el Supremo como medio de persecución política y de tener a Bolsonaro como «rehén» para criminalizar al gobierno de EE. UU. Flávio, por su parte, instó a mantener la resiliencia ante las adversidades.

Carlos agregó que la “persecución” y “censura” que sufre su padre es representativa de la situación de “miles de brasileños” que discrepan del “sistema podrido”.

Por otro lado, esta semana, la Fiscalía solicitó en sus conclusiones finales que se declare culpable a Bolsonaro en el juicio por el intento de golpe, lo que podría resultar en penas de hasta 40 años de prisión e inhabilitación indefinida para ocupar cargos públicos.

Junto a Bolsonaro, otras siete personas son parte del grupo acusado de intentar mantener el poder tras las elecciones de octubre de 2022. Enfrentan cargos de asociación criminal, intento de derrocar violentamente el Estado de derecho, golpe de Estado y daños a la propiedad durante las protestas del 8 de enero de 2023.

Con Información de www.lanacion.cl

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