Es paradójico y lamentable que la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, y la de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, ambas del Frente Amplio, continúen promoviendo el espectáculo pirotécnico de «Año Nuevo en el Mar» 2026. Aunque se han hecho esfuerzos por reducir su impacto, estos fuegos artificiales causan pánico masivo en mascotas (con incidentes de escapes, lesiones y hasta muertes), estrés en especies silvestres y marinas, y afectan a personas neurodivergentes con TEA, además de contribuir a la contaminación ambiental.
Esta insistencia en una tradición dañina y contaminante evidencia una profunda hipocresía en un sector que se proclama defensor de la sustentabilidad y el bienestar. Ambas autoridades podrían optar por alternativas menos perjudiciales, como espectáculos de drones o luces, que reflejen un progresismo verdaderamente distinto al de la derecha, pero que en la práctica no logran ofrecer algo que sea mínimamente empático hacia el sufrimiento de los demás en el año nuevo.
Andrés Kogan Valderrama
Sociólogo, Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea y Diplomado en Masculinidades y Cambio Social.
Relacionado
Con Información de pagina19.cl