En presencia de 180 miembros de familias empresarias de diversas regiones del país, Anne Traub Mödinger asumió la presidencia de la Asociación de Empresas Familiares (AEF) en su aniversario número 17. Esta organización se dedica al desarrollo y reconocimiento de las empresas familiares en Chile.
Anne ocupará el cargo durante tres años, sucediendo a Arturo Palma Matetic, ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) y Master en Business Management de la Universidad de Stanford. Palma, parte de la tercera generación de la familia Matetic, ha sido fundamental en la expansión de la AEF, logrando vincularla internacionalmente con la Family Business Network (FBN) y fortalecer la comunidad de 97 familias asociadas.
Traub Mödinger, abogada y MBA de la Universidad Católica, pertenece a la emblemática familia Mödinger de la Región de Los Lagos. Es fundadora de Cecinas Llanquihue, una empresa familiar que contribuye al desarrollo de la zona mediante la generación de empleo, innovación tecnológica, prácticas sostenibles e iniciativas sociales en educación y deporte.
A nivel nacional, se ha destacado como defensora de la educación en la primera infancia vulnerable, creando en 2015 la fundación Familias Primero, que es hoy la red de tutorías familiares más grande del país. Como resultado de su labor, ha sido reconocida en tres ocasiones por El Mercurio y Mujeres Empresarias como una de las 100 Mujeres Líderes e incluida entre los 100 líderes egresados de la Facultad de Economía y Administración UC, en la categoría Compromiso Social, distinción otorgada en 2024 durante el centenario de la institución.
“Es un desafío movilizar a un Chile que valore a sus empresarios familiares, a quienes arriesgan, trabajan y sueñan con un progreso colectivo”, afirmó Anne en su primer discurso tras asumir el cargo, recibiendo la piocha que simboliza su nuevo liderazgo. También enfatizó la necesidad del compromiso y valentía de las familias empresarias para contribuir a un mejor país, generando empleo, innovación y fortaleciendo el tejido social. “Las familias empresarias debemos ser catalizadores de cambios positivos, profundos y transformadores. Les invito a asumir ese liderazgo con determinación”, afirmó.
Además, subrayó que “lo que distingue a la AEF de otras organizaciones es su enfoque humano. Aquí no estamos representados por estructuras anónimas. Somos personas con nuestras propias historias, alegrías, tradiciones y legados, así como también con nuestras dificultades. Desde ahí compartimos experiencias, confiamos unos en otros y construimos juntos, lo que nos convierte en una comunidad activa y viva.”
Interacción entre los sectores privado y público
Originaria de Puerto Montt y destacada alumna del Colegio Alemán, Anne está casada con el empresario Matías Claro y es madre de mellizas. Tras completar su formación, trabajó en prestigiosos estudios de abogados y en el ámbito público, como asesora legislativa en los ministerios de Hacienda y Desarrollo Social, así como en el Ministerio de Vivienda tras el terremoto de 2010. También ha sido directora de algunas empresas.
Desde su entrada a la AEF, ha ejercido como directora y presidenta de la Comunidad de Filantropía, promoviendo una nueva red de mentorías, voluntariados e iniciativas con el objetivo de ampliar la cultura filantrópica en Chile desde una perspectiva estratégica. Alegre, carismática y ejecutiva, quienes la conocen destacan su capacidad para gestionar proyectos y establecer puentes entre el sector público y privado, así como su compromiso con el realce del rol de la empresa familiar, que representa el 70% de las compañías en Chile, genera el 65% del empleo y aporta cerca del 50% del PIB.
Con Información de www.lanacion.cl