Jeannette Jara y José Antonio Kast, candidatos presidenciales, se encontraron este jueves en el “Primer Foro Social”, un evento organizado por Radio Cooperativa en colaboración con el Hogar de Cristo.
Este fue el primer intercambio directo entre los aspirantes tras avanzar al balotaje, en un contexto marcado por la controversia sobre la escasa asistencia a los debates, ya que la candidata de la oposición optó por participar únicamente en los organizados por Archi y el CNTV.
Moderado por la periodista Cecilia Rovaretti, el Foro Social se dividió en tres bloques temáticos, donde se abordaron las problemáticas sociales más apremiantes del país a través de preguntas formuladas por líderes y representantes de diversas organizaciones sociales, según lo reportado por Radio Cooperativa.
Nueva realidad de la pobreza
El primer bloque se enfocó en la creciente invisibilidad de la pobreza en la agenda pública, a pesar de que se anticipa que la Encuesta CASEN 2024 muestre un impacto próximo al 20% de la población afectada.
Este segmento contempló preguntas tanto grabadas como presenciales de representantes de organizaciones sociales, incluyendo a Catalina Littín y Liliana Cortés.
Jeannette Jara fue la primera en ofrecer su perspectiva, centrándose en propuestas relacionadas con la infraestructura hídrica: “Una de las principales preocupaciones es avanzar en los embalses…”.
Asimismo, Jara propuso implementar Cosam móviles y telemedicina para abordar la salud mental y la pobreza multidimensional en las zonas rurales.
José Antonio Kast coincidió en el diagnóstico, pero atribuyó la problemática a la burocracia y la ideología que han frenado el progreso. “La ideología… ha ahogado el acceso a recursos básicos como el agua potable…”.
La respuesta de Jara no se hizo esperar, acusando a Kast de desinformar y enfatizando la concentración económica y el agua como un derecho humano.
El tono del intercambio se intensificó, especialmente cuando Jara cuestionó la trayectoria legislativa de Kast.
Al ser interrogada sobre la próxima actualización de la medición de pobreza, Jara propuso un enfoque de crecimiento equitativo: “Lo primordial es un ingreso vital de 750.000 pesos…”.
Kast respondió destacando la necesidad de transparencia y eficiencia estatal, criticando la interpretación de la última CASEN y la burocracia que impacta a las OSC: “Si alguien dice que la pobreza es 6,5…”.
Posteriormente, el debate se centró en la vulnerabilidad extrema, a partir de una consulta sobre la salud mental de las personas en situación de calle.
Jara sugirió un plan integral que incluya albergues, arriendo protegido y acompañamiento psicosocial, subrayando la importancia de un mayor gasto social.
Kast defendió la necesidad de fortalecer Cosam y las OSC, pero atribuyó la problemática a la disolución del núcleo familiar y al avance del crimen organizado.
El bloque concluyó con un marcado contraste sobre el papel del Estado. Jara afirmó que “donde no hay Estado, entra el crimen organizado”, mientras que Kast resaltó que la intersectorialidad depende del correcto funcionamiento de cada organización.
“Cumplir la palabra y alcanzar las metas”, enfatizó Kast, subrayando la relevancia del liderazgo presidencial.
Exclusión y discriminación
El segundo bloque se centró en la exclusión social relacionada con el aumento de la población migrante y la crisis de campamentos, donde más de 120.000 familias viven con escasa presencia estatal.
Las preguntas fueron formuladas por líderes de campamentos y representantes de fundaciones importantes, como TECHO-Chile y el Servicio Jesuita Migrante.
Kast inició este bloque priorizando la seguridad, con propuestas orientadas al cierre de fronteras, intervención policial y la creación de 500.000 soluciones habitacionales, bajo la iniciativa “Operación Sitio 3.0”.
Jara cuestionó la falta de precisión en el plan, recordando que el 70% de las familias en campamentos pertenecen a comités de vivienda y proponiendo continuar con el Plan de Emergencia Habitacional.
Frente al reto de revertir el crecimiento de campamentos, Kast abogó por una aplicación rigurosa de la ley y desalojos cuando sea necesario, alegando que permitir su permanencia es “falta de autoridad”.
Jara respondió que las personas no desaparecerán de los campamentos por decreto, criticando la falta de empatía y argumentando que la solución radica en relocalizar y gestionar con políticas públicas efectivas.
Con Información de www.lanacion.cl