Por: Sergio Aguiló Melo.| Factos – Opinión
En esta carta abierta, Sergio Aguiló ofrece una reflexión crítica sobre la identidad actual del Partido Socialista de Chile, preguntándose sobre la relevancia del concepto de “Socialismo Democrático” como proyecto político. A través de argumentos históricos, políticos y electorales, aboga por mantener al PS como un partido de izquierda que pueda construir una amplia coalición progresista sin renunciar a su identidad.
Aguiló expone lo siguiente:
Con el mayor respeto hacia las y los militantes y dirigentes socialistas, quisiera presentar algunos argumentos, sin consignas ni frases clichés, para que el Partido Socialista reevalúe el discurso público y la noción de la alianza denominada “Socialismo Democrático”, y mucho menos considere la idea de crear una federación o un nuevo partido bajo ese nombre (o cualquier otro).
1.- Desde su fundación y, con mayor énfasis, desde la creación de las Bases Teóricas del Partido Socialista de Chile en 1947, redactadas con notable claridad por Eugenio González, nuestro partido ha entendido que el Socialismo es y debe ser, en esencia, profundamente democrático. A lo largo de nuestra historia, nunca fue necesario aclarar nuestro nombre, ya que el pueblo chileno ha reconocido el carácter democrático de nuestras ideas, incluso en momentos de desavenencias. Socialismo y Democracia han sido, y son, pilares de nuestro ideario.
A pesar de que en un breve periodo, entre finales de los años 60 y principios de los 70, nuestro partido exploró ideas que se alejaban de esta trayectoria —enfocándose más en las formas de lucha—, el Gobierno del Presidente Allende y su destacada gestión demostraron al mundo la defensa de la democracia por parte de un líder y un partido. Lo mismo ocurre con el sacrificio de nuestros dirigentes y militantes que lucharon por recuperar la libertad y la democracia. En Chile, hoy nadie duda del carácter esencialmente democrático de nuestro partido.
2.- En 2019 se celebraron 100 años de la Tercera Internacional o Internacional Comunista y su separación de la Segunda Internacional. En aquel entonces, la discusión predominante en la Izquierda mundial fue el papel del Estado y la Democracia. Para Lenin y los bolcheviques, era crucial derribar el “estado burgués” y establecer una Dictadura del Proletariado. En contraste, líderes de la II Internacional como Bernstein y Kautsky abogaban por avanzar en las conquistas populares modificando el Estado Liberal-democrático, sin destruirlo.
Desde entonces, han pasado muchos años, y con ellos, numerosas transformaciones. Lo acontecido en el siglo XX reconfiguró la política mundial y dejó en evidencia quién tenía razón.
Las izquierdas en el mundo debatieron apasionadamente sobre estas y muchas otras cuestiones a lo largo del siglo XX.
Sin embargo, hoy se ha construido una síntesis que, no exenta de múltiples debates, ha prevalecido en la necesidad de cambios permanentes hacia una mayor justicia social e igualdad, sin comprometer la libertad democrática. En Chile, no hay actualmente una fuerza política relevante en la Izquierda que escape de esta síntesis.
¿Por lo tanto, cuál es el sentido de llamarnos “Socialismo Democrático”? ¿Hay, en Chile, un “socialismo que no sea democrático”?
¿Alguien puede afirmar que existe un partido político en la Izquierda chilena que busque “destruir el Estado Burgués” o establecer una “Dictadura del Proletariado”?
Es cierto que pueden existir pequeños grupos de ultraizquierda en algún rincón del país, pero definitivamente no forman parte de la historia ni del presente de las fuerzas políticas de la Izquierda en Chile.
3.- La idea de “Socialismo Democrático” en nuestro país agrupa al Partido Socialista, al PPD (un partido que nació como “instrumental” y enfrenta hoy una profunda crisis), al PRSD (cuyos líderes han migrado hacia la derecha, como su ex presidente Carlos Maldonado o su ex ministro Jaime Campos) y al PL (que apenas tiene presencia en algunas regiones del norte).
El único partido con verdadera presencia en todas las regiones, con bancadas parlamentarias en ambas cámaras y una notable representación en alcaldías y organizaciones sindicales es el Partido Socialista de Chile.
¿Entonces, qué razón hay para formar una alianza o federación que solo actúe como un apoyo político y electoral del PS a otros partidos?
4.- En la actualidad, la Izquierda chilena está compuesta por el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Frente Amplio. ¿Es suficiente esta Izquierda para avanzar en un programa de cambios? Evidentemente, no.
Es esencial contar con un centro democrático o una centro-izquierda que reconozca la convicción democrática presente en nuestra Izquierda. Los verdaderos adversarios de la democracia residen en la derecha y la extrema derecha. Se necesita flexibilidad y una genuina voluntad de amplitud para incluir partidos del centro/izquierda y del centro (incluida la DC) en la construcción de programas que permitan ganar y avanzar.
No obstante, es erróneo pensar que esta amplitud implique transformar al PS en un partido de “centro-izquierda”. Tal cambio no beneficia a nadie, ni al PS ni al centro político.
5.- Uno de los resultados más destacados de las recientes primarias, además del contundente triunfo de Jeannette Jara, es la distribución de los votos en las diversas comunas de la capital. Carolina Tohá solo ganó, y con amplio margen, en las cinco comunas de alta renta: Vitacura, Las Condes, Lo Barnechea, Providencia y La Reina. En el resto de las comunas, especialmente en las de menor ingreso, Jara triunfó holgadamente.
¿No habrá alguna inclinación de clase en estos resultados?
Un analista liberal atribuyó el triunfo abultado de Jeannette Jara a su carisma personal. Si bien esto podría ser un factor, me pregunto por qué ese carisma solo tuvo efecto en los votantes de las comunas populares, sin impactar a nuestros votantes en las comunas de élite.
Según mi opinión, el concepto de “socialismo democrático”, que sustentó la campaña de Carolina Tohá, solo tiene aceptación en las comunas acomodadas y escasa en el ámbito popular. Esta realidad debe ser reflexionada por todos nosotros, ya que representan verdades ineludibles.
6.- Permítanme un último argumento. Desde la recuperación de la democracia en Chile, la competencia política se ha desarrollado en dos frentes: por un lado, la Izquierda y la Centro Izquierda; por otro, la Derecha. No ha existido espacio para una alternativa independiente de Centro. En ocasiones, se han presentado candidatos alternativos por la Izquierda o la Derecha, pero esto no ha cambiado la naturaleza del enfrentamiento. Esta tendencia se ha observado en otras democracias del mundo moderno, especialmente en Europa.
El surgimiento reciente de una extrema derecha no cambia ni cambiará esta dinámica. Menos aún en Chile, donde no existe una verdadera “derecha democrática”. La derecha tradicional de nuestro país (UDI, RN, EVOPOLI) es profundamente pinochetista. La aparición de fuerzas políticas aún más extremas solo refuerza esta realidad. Todo indica que, en una segunda vuelta, actuarán de manera conjunta.
Así, en Chile continuará, espero siempre de manera democrática, la confrontación entre la Izquierda y Centro Izquierda, y la Derecha y Extrema Derecha. No hay ni habrá espacio para un centro independiente como alternativa. Esto se debe, entre otras cosas, a que la ideología y los programas de la Izquierda y Centro Izquierda no dejan margen para una tercera vía.
Por consiguiente, el mayor aporte que puede hacer el Partido Socialista de Chile, dada su trayectoria y ubicación, no radica en abandonar su carácter de Izquierda ni en disfrazarse de Centro Izquierda, sino en convertirse en el aglutinador de una gran alianza progresista que incluya a todos los demócratas que desean progreso, desarrollo sostenible, seguridad, justicia social e igualdad. Somos de Izquierda y debemos seguir siéndolo.
Queridas compañeras y compañeros: estoy por concluir. Mi objetivo es dejar estas reflexiones para que, si lo consideran oportuno, puedan ser incorporadas en sus análisis. Con afecto.
Sergio Aguiló Melo.
Ingeniero Comercial. Político. Diputado 1989 – 2018
Julio de 2025
Con Información de factos.cl