Las autoridades y expertos están preocupados por la baja participación en la campaña de vacunación destinada a combatir virus respiratorios, así como por el adelantamiento de los brotes epidemiológicos. La vigilancia ha evidenciado un aumento en los casos de gripe influenza y COVID-19.
El doctor Alexis Kalergis, inmunólogo y académico de la Universidad Católica, quien dirige el Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII), menciona que «la menor tasa de vacunación contra COVID-19 en comparación con la gripe se debe a diversos factores. Uno de ellos es el fácil acceso a la vacuna contra la influenza, ya que los niños y niñas suelen ser vacunados principalmente en sus colegios.
Otro aspecto a considerar es la efectividad y receptividad de las campañas de vacunación entre la población, lo que lleva a que unas sean más exitosas que otras. También podría existir una percepción de mayor riesgo asociado a complicaciones clínicas por influenza en comparación con el SARS-CoV-2, dependiendo de los síntomas que cada persona experimenta tras la infección por estos virus. La notable cifra de vacunación de nuestro país contra COVID-19 podría dar la falsa impresión de que este virus ya no está circulando o que no causa enfermedad, lo cual es incorrecto, ya que todavía hay personas que se enferman, e incluso gravemente, a causa de este virus. Por lo tanto, es crucial destacar que ambos virus son causas significativas de hospitalización, especialmente en poblaciones vulnerables, según lo definen las autoridades sanitarias.
Por ello, es esencial protegerse contra estos patógenos, siendo la vacunación la opción más rentable. Se recomienda vacunarse contra estos virus para enfrentar eventuales exposiciones de la mejor manera».
Además de la influenza, es fundamental la inmunización contra COVID-19 y la administración de anticuerpos monoclonales contra el Virus Respiratorio Sincicial (VRS) en lactantes, como estrategias clave para proteger a la población más vulnerable de estos virus.
Con Información de desenfoque.cl