Por Claudia Molina B.| FACTOS – Historia y Memoria
Hace treinta y cinco años, la música, la memoria y la esperanza se unieron en un latido común en el Estadio Nacional. Los días 12 y 13 de octubre de 1990, Amnistía Internacional, junto a destacados artistas a nivel nacional e internacional, celebró la anhelada vuelta a la democracia en Chile con el inolvidable concierto “Desde Chile… un abrazo a la esperanza”. Estas jornadas iluminaron el cielo de un país que emergía de la oscuridad, y que más de tres décadas después continúan resonando como un canto universal por la libertad y la dignidad humana.
Un emblema de esperanza y compromiso
El concierto, el primero y más masivo desde el retorno a la democracia, reunió a más de cien mil personas en el Estadio Nacional —un lugar que en su momento simbolizó el dolor y la represión— convirtiéndolo en un escenario de unidad, arte y justicia. En esa misma tierra donde se vulneraron derechos humanos, surgió una voz colectiva que proclamó con firmeza: “Nunca Más”.
Contó con la participación de artistas de renombre mundial como Sinéad O’Connor (Irlanda), Sting (Reino Unido), Peter Gabriel (Reino Unido), New Kids on the Block (EE.UU.), Jackson Browne (EE.UU.), Luz Casal (España), Wynton Marsalis (EE.UU.), Rubén Blades (Panamá), Inti-Illimani (Chile), Congreso (Chile), Los Ronaldos (España) y Fernando Saunders (EE.UU.), quienes establecieron un puente de solidaridad hacia Chile y todas las víctimas de la represión. Sus voces fueron eco de abrazos, gritos de consuelo, poesía y resistencia.

Memoria viva ante los retos del presente
“Hoy, 35 años después, a tan solo un mes de las elecciones presidenciales y en un mundo donde los autoritarismos y los discursos negacionistas avanzan con fuerza, invitamos a que el recuerdo de la memoria active ese llamado a abrazar la esperanza y a seguir exigiendo el respeto por los derechos humanos para todos”, expresó Rodrigo Bustos Bottai, director ejecutivo de Amnistía Internacional Chile.
Además, agregó con certeza: “Desde Amnistía Internacional lo tenemos claro: deseamos un Chile más justo, más igualitario, sin discriminación y con un verdadero ‘NUNCA MÁS’”.
Un legado que perdura
Para Alex Guerra, activista de Amnistía Internacional Chile que participó en la organización del evento, el concierto fue un momento histórico:
“El concierto de Amnistía Internacional marcó un antes y un después en la cuestión de los derechos humanos. Transmitió un mensaje fuerte y claro: ‘desde Chile, un abrazo a la esperanza’. Representó un reconocimiento desde un lugar de prisión política y tortura hacia la opinión pública nacional e internacional, reafirmando el compromiso de que las violaciones a los derechos humanos no deben volver a repetirse”.
Un llamado a la memoria
Hoy, Amnistía Internacional invita a revivir ese abrazo de 1990 y a renovar el compromiso con la justicia, la igualdad y la memoria. Recordar es resistir, y resistir es mantener viva la esperanza.
A 35 años del concierto que celebró la democracia, Chile vuelve a levantar su voz por los derechos humanos, por la memoria y por la promesa inquebrantable de que la dignidad siempre será el futuro.

Con Información de factos.cl