Por la Mesa de Desenfoque
El 24 de octubre de 2025, Manuel Jesús Figueroa Salas, juez del Segundo Juzgado Civil de Santiago, autorizó el vigésimo tercer intento de remate de 535 hectáreas en Curauma, programado para el jueves 11 de diciembre a las 12:00 horas. Este proceso se ha caracterizado por irregularidades y se ha prolongado por más de doce años. Lo notable es que, siendo nuevo en el caso, el juez otorgó una nueva discrecionalidad al proceso y estableció la oferta mínima en un monto inferior al 8% de la tasación del terreno en 2015 (UF80.000). Expertos en bienes raíces consideran que esto no solo representa un precio irrisorio, sino que también podría atraer a organizaciones criminales interesadas en lavar activos mediante la adquisición de un inmueble cuyo valor real es de al menos 6 o 7 veces superior.
En un inserto de prensa reciente, Manuel Cruzat Infante, creador de Curauma, manifestó que “en un momento en que Chile observa con alarma y vergüenza la aparición de redes de corrupción, tráfico de influencias y decisiones judiciales manipuladas”, resulta “especialmente grave que se intente llevar a cabo ese remate” a un precio que indica “una operación incompatible con cualquier estándar legal o económico razonable”.
Cruzat también advirtió que el terreno está hipotecado “por más de 5 millones de dólares, una carga real plenamente vigente, que se ejercitará en su totalidad” contra quien resulte ganador de la puja. Además, existen “acciones judiciales en curso dirigidas a revertir este proceso irregular y a perseguir responsabilidades civiles y penales”.
Ante este panorama, expertos inmobiliarios de la región señalaron que participar en un remate como este implica asumir un riesgo legal indeterminado, lo que explicaría los múltiples fracasos en los intentos de remate, incluso en un contexto de escasez de terrenos disponibles en la zona.
Recientemente, Desenfoque reportó los intentos del Municipio de Valparaíso y el interés del Municipio de Viña del Mar por racionalizar la automatización y discrecionalidad con que la justicia ha manejado este asunto, dado que Curauma representa una de las pocas oportunidades de desarrollo urbano organizado, frente a las crecientes necesidades de vivienda y servicios, especialmente en el ámbito de la salud.
No obstante lo resuelto, se debe presentar, al menos siete días antes de la fecha de la subasta, un certificado de dominio y de hipotecas y gravámenes, con una vigencia no superior a treinta días, así como una constancia de las publicaciones legales realizadas con al menos 2 días de anticipación, bajo riesgo de que la subasta sea suspendida si no se cumple.
Adicionalmente: Establecer, con citación, el mínimo para la subasta en la suma de 80.000 UF (ochenta mil unidades de fomento).
Notifíquese por cédula a la parte fallida.
En Santiago, a veinticuatro de octubre de dos mil veinticinco, se notificó por el estado diario la resolución precedente.
Con Información de desenfoque.cl