Al menos 57 militares colombianos han sido secuestrados por el bloque Carlos Patiño, una disidencia de las FARC liderada por Néstor Vera Fernández, conocido como ‘Iván Mordisco’, en dos zonas rurales del convulso cañón del Micay, en el departamento de Cauca.
Un grupo de militares, conformado por dos suboficiales y 24 soldados en la localidad de El Plateado, fue «interceptado y rodeado por aproximadamente 200 personas que habrían sido sometidas por el grupo armado organizado residual Carlos Patiño», según informó este domingo la Tercera División del Ejército colombiano a través de un mensaje en la red social X.
Este incidente se produce tras otro secuestro ocurrido el sábado, cuando un pelotón de dos suboficiales y 29 soldados fue capturado «por personal civil de la zona» en La Hacienda, municipio de El Tambo, en el mismo departamento.
En respuesta a estos hechos, el Ejército colombiano ha instado a la población a respetar las instituciones del Estado y ha condenado «categóricamente» el uso de las comunidades por parte de grupos armados organizados, así como cualquier forma de violencia contra la Fuerza Pública.
«El Ejército de Colombia mantiene presencia en la región, trabaja para restablecer el orden, asegurar el retorno del personal secuestrado y reafirma su compromiso con la protección de la población civil y el respeto a los Derechos Humanos», declara el mensaje de la Tercera División.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó el primer secuestro como un ataque al Estado colombiano y sostuvo que «la población del cañón del Micay desea dejar atrás los cultivos ilícitos y transformar su territorio en un lugar de paz. No quieren que sus hijos sean reclutados para la violencia, que sus campos sean minas, ni que siembren cultivos que se convierten en veneno y muerte».
«La educación, la salud, la infraestructura, la cultura, el deporte y el trabajo digno llegarán al cañón del Micay. Los terroristas son temporales, el Estado es permanente», afirmó.
En una declaración posterior, el ministro acusó a las disidencias de ‘Iván Mordisco’ de «instrumentalizar» a unas 200 personas mediante «amenazas e intimidaciones» para llevar a cabo estos actos. «Algunos de los criminales se ocultaron bajo ropa civil para disimular su verdadera identidad», agregó.
Sánchez anunció nuevas órdenes de arresto y recompensas de hasta 500 millones de pesos colombianos (aproximadamente 106.000 euros) para quienes brinden información que ayude a capturar a varios de estos cabecillas, incluyendo a Jhon Alexander Jiménez, alias ‘Zamora’.
«Esto no es solo un secuestro, es una grave violación al derecho internacional humanitario. Se utilizó a la población civil como escudo humano, poniendo en riesgo la vida de inocentes», denunció el ministro de Defensa.
Estos eventos se producen tres meses después de que Sánchez admitiera que el Estado colombiano no tenía control efectivo sobre la zona, tras la muerte de cinco militares y el secuestro de más de una treintena de policías.
Con Información de www.elperiodista.cl