El Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA) en Brasil resalta la reactivación de programas de políticas alimentarias con el regreso de Lula Da Silva al poder, si bien advierte sobre la influencia de la derecha y el sector agroindustrial. Según el MPA, la producción de commodities como la soja ha incrementado, mientras que cultivos esenciales como el arroz, los frijoles y la harina de mandioca han visto declinar su producción por tres años consecutivos.
El MPA, una entidad destacada entre las organizaciones campesinas de Brasil, apoyó a Luis Ignacio Lula da Silva en las elecciones de 2022, buscando mayor apoyo federal para la agricultura familiar. Anderson Amaro, coordinador nacional del MPA, menciona programas alimentarios importantes reinstaurados desde 2023, que contribuyeron a que Brasil saliera del Mapa del Hambre de la ONU, aunque señala que los fondos destinados a estos programas son insuficientes y hace un llamado a aumentar el acceso a tierras y créditos para los campesinos.
Entre los programas reactivados destaca el Programa de Adquisición de Alimentos (PAA), por medio del cual el gobierno compra directamente a productores familiares para abastecer instituciones sociales, pero el MPA lo considera aún insuficiente frente a la demanda. Además, resalta el lanzamiento de «Arroz de la Gente» post inundaciones en Rio Grande do Sul, orientado a fortalecer la producción de arroz fuera del sur de Brasil, así como políticas de fomento rural y acceso a tierras para agricultura familiar.
Amaro critica el enfoque del gobierno hacia la agricultura orgánica, prefiriendo enfocar esfuerzos en la agroecología para fomentar prácticas respetuosas con el medio ambiente accesibles a todos los campesinos y consumidores. A su vez, destaca los esfuerzos del movimiento para contrarrestar la narrativa de que la agroecología no puede competir en rendimiento con la agricultura convencional, señalando ejemplos y estudios que demuestran lo contrario.
La influencia del agronegocio se evidencia también en la dificultad de acceder a créditos para cultivos distintos a los commodities, con el Programa de Financiamiento para la Agricultura Familiar (Pronaf) favoreciendo en la práctica a la producción de soja. El MPA aboga por una nueva política de créditos que permita una mayor diversificación productiva y acción contundente en momentos de crisis para asegurar la soberanía alimentaria.
Esta entrevista forma parte de una cobertura colaborativa del seminario «El futuro de nuestro alimento», que enfatiza la necesidad de promover la soberanía alimentaria como pieza clave de la soberanía nacional y destaca la labor de distintas organizaciones para lograrlo.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/10/brasil-programa-de-adquisicion-de-alimentos-paa-arroz-para-el-pueblo-y-otras-politicas-publicas-ayudan-a-combatir-el-hambre/