Recientemente, se ha producido un acontecimiento sin precedentes que parece desafiar las nociones establecidas sobre la viabilidad de la renta básica universal (RBU). La República de las Islas Marshall, un pequeño estado insular en el Pacífico, ha lanzado el primer programa nacional de renta básica universal, permanente y establecido por ley en el mundo, denominado Enra. A diferencia de experimentos de corta duración, Enra establece un pago anual de aproximadamente 800 dólares por residente, distribuido en cuatro entregas trimestrales, sin requisitos de ingreso o empleo, aplicable a toda la población, incluyendo menores.
Este ambicioso programa no solo implica una asignación modesta en comparación con el PIB per cápita del país, sino que también representa un modelo pionero en términos de políticas de bienestar social a nivel mundial. Más allá de Enra, se introducen capas adicionales de apoyo económico para atender necesidades extraordinarias y desventajas estructurales específicas de ciertas áreas, ampliando así el alcance de la protección social en el país.
El financiamiento de estos programas proviene no de impuestos tradicionales, sino de un fondo soberano nutrido principalmente por compensaciones de Estados Unidos, en un contexto histórico de uso nuclear y dependencia estratégica. Este modelo recuerda al Alaska Permanent Fund, pero se distingue por sus implicaciones de justicia histórica y su enfoque en la soberanía y el bienestar de la población local.
La implementación tecnológica mediante una billetera digital pública para las transacciones del RBU destaca por sus objetivos de eficiencia y accesibilidad, aunque también enfrenta reticencias internacionales respecto a la estabilidad financiera y la regulación.
El caso de las Islas Marshall desafía las asunciones prevalentes sobre la factibilidad financiera y política de la RBU, contribuyendo argumentos valiosos al debate internacional y demostrando que alternativas innovadoras de redistribución de la riqueza son posibles. Este precedente invita a reflexionar sobre los obstáculos políticos, más que económicos, que enfrentan propuestas similares en contextos más ricos y desarrollados.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/11/las-islas-marshall-acaban-de-hacerlo-sigue-siendo-imposible-la-renta-basica/