En la reciente elección presidencial, Jeannette Jara obtuvo menos votos de lo anticipado en la primera vuelta, reafirmando la idea de que los candidatos que buscan atraer votos conservadores terminan perdiendo el apoyo de la izquierda. Desde México, donde no voté debido a mi reticencia a respaldar a alguien que critica a Cuba, observo este fenómeno con asombro, sobre todo cuando viene de una militante comunista chilena. Parece que nos enfrentamos nuevamente al dilema de elegir el «menos malo» en la segunda vuelta, soñando con la posibilidad de un candidato verdaderamente admirable que sin duda arrasaría en las urnas.
Recordando las campañas de Salvador Allende, quien participó en cuatro elecciones presidenciales desde 1952, me maravillo de su dedicación y método de hacer política. Allende, a pesar de su mala visión, conducía por el país junto a colaboradores cercanos, deteniéndose para hablar con pequeños grupos de personas, explicando con paciencia y claridad los problemas de Chile, educando poco a poco a la población sobre la necesidad de reformas clave, como la agraria y la nacionalización del cobre. Su periodo de gobierno disfrutó de un fuerte apoyo popular, testimonio de sus convicciones y del respeto que generaba entre los chilenos, tan bien capturado en la película «La Batalla de Chile» de Patricio Guzmán.
Sin embargo, la historia de Chile también fue marcada por un brutal golpe militar apoyado por Estados Unidos, que desembocó en una de las dictaduras más sangrientas y traicioneras del continente. A pesar de terminar formalmente esta etapa oscura, la sombra de Pinochet persistió con su continuación al frente del ejército, y el espacio mediático de izquierdas fue devastado. Los gobiernos que siguieron, autodenominados de centro-izquierda, han dejado a muchos preguntándose qué significa eso realmente.
Observando desde el extranjero, la situación en Chile plantea interrogantes graves sobre cómo el legado de Salvador Allende parece estar en riesgo de ser eclipsado por figuras de extrema derecha, una perspectiva que deja a muchos de nosotros avergonzados y sin respuestas ante la pregunta de qué está pasando en la tierra de Allende.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/11/verguenza/