La promesa de orden de la ultraderecha de Kast y su costo oculto

El uso de políticas autoritarias y medidas represivas se ha convertido en una estrategia de la ultraderecha para desviar la atención de sus programas económicos y sociales, que tienden a favorecer a una minoría a expensas de la mayoría. Esta táctica busca enfocar el debate público en cuestiones de seguridad y orden, alejándolo de los problemas reales que afectan la cotidianidad de los ciudadanos, tales como la precarización laboral y las políticas que debilitan el papel del Estado en sectores clave. La promisión de seguridad se convierte en un espectáculo público, generado para ocultar su verdadera agenda.

En paralelo, grupos de poder económico y empresariales financian discursos de intolerancia y autoritarismo, buscando mantener un Estado complaciente que proteja sus intereses económicos. A su ver, la lucha contra la delincuencia es en realidad una lucha contra cualquier intento de redistribución de la riqueza. Este financiamiento apunta a garantizar un clima de desigualdad indiscutible y criminalizar las demandas sociales.

La televisión chilena, por otro lado, actúa como un canal de difusión que normaliza y legitima el discurso ultraderechista, convirtiendo la represión en una forma aceptada de gobernabilidad. De esta manera, juega un papel crucial como herramienta de manipulación, al repetir y enfocarse en temas que perpetúan la visión conservadora, marginando otras perspectivas y simplificando los problemas sociales complejos.

Otra táctica discutida es la militarización como respuesta simplista a problemas complejos, lo cual históricamente ha demostrado ser ineficaz y resultar en violaciones de derechos humanos. Este enfoque ignora las raíces de la violencia estructural y escoge la represión sobre el diálogo y la negociación, perjudicando principalmente a las comunidades vulnerables.

El artículo alerta sobre el riesgo de sustituir la política y el debate democrático por la represión, lo cual socava los fundamentos de la democracia y perpetúa una guerra interna contra los propios ciudadanos. Propone un camino alternativo, centrado en la construcción de un orden basado en la dignidad, la justicia social, y políticas que promuevan la protección de derechos. Este orden debe surgir del compromiso colectivo y el respeto mutuo, en lugar de imponerse a través de la fuerza.

Finalmente, el artículo resalta la importancia de la memoria histórica y el papel activo de la ciudadanía para construir un futuro basado en el diálogo y el respeto por los derechos humanos, desafiando la narrativa del autoritarismo y la represión. Alude a distintas fuentes bibliográficas que respaldan sus planteamientos, incluyendo informes de seguridad pública, estadísticas electorales y estudios sobre la opinión pública y la comunicación del miedo en América Latina.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/12/el-orden-que-ofrece-la-ultraderecha-de-kast-y-el-precio-que-no-quieren-decir/

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