Jane Goodall y los protectores ocultos del planeta

Portada: A la izquierda, Félix Díaz, líder indígena Qom de Formosa, Argentina, quien sufrió un intento de asesinato reciente. En muchos casos, las muertes de líderes y activistas ambientales se enmascaran como accidentes para evitar investigaciones.

El 1 de octubre de 2025, el mundo perdió a Jane Goodall, reconocida por su dedicación a los chimpancés y su activismo global por la empatía y la conservación. Su muerte ha resonado a nivel mundial, generando numerosos tributos. Su impacto es indudable.

Sin embargo, es crucial reflexionar sobre por qué ciertas muertes capturan la atención global, mientras que el asesinato de activistas y líderes indígenas permanece en las sombras. La muerte de Goodall ha eclipsado el silenciamiento constante de otros defensores del planeta.

De acuerdo con Global Witness, 146 defensores del ambiente fueron asesinados o desaparecidos en 2024, sumando más de 2.200 desde 2012, con un 85% de los casos en América Latina. Estos crímenes mayormente quedan impunes, lo que refleja el alto riesgo de defender la naturaleza en la región.

Comunidad Indígena Wichi, Formosa, Argentina. En la imagen, Elma Toledo, una líder indígena que lucha por los derechos básicos de su gente.

En países como Colombia, Guatemala, México y Brasil, las muertes de activistas continúan elevándose. Cada número representa una vida, una historia y una comunidad en duelo.

Imagen Pedro Pozas Terrados. Líder Indígena de la Amazonía brasileña denunciando el genocidio de los pueblos amazónicos ante el Congreso, con poca atención recibida.

Estos héroes anónimos que defienden la vida y el planeta, al igual que Jane Goodall, merecen ser reconocidos. Su lucha es nuestra lucha, y su muerte no debería pasar desapercibida.

Es imprescindible que los medios de comunicación destaquen a estos defensores del ambiente, mostrando que su vida y sacrificios importan tanto como los de figuras más conocidas.

Imagen Pedro Pozas Terrados – IA.- La explotación que enfrentan los pueblos indígenas, un genocidio lentamente ignorado por gobiernos e instituciones internacionales.

Mientras recordamos a Jane Goodall, recordemos también a aquellos cuyas voces han sido silenciadas. Su lucha y sacrificio forman el verdadero legado que continúa protegiendo nuestro planeta.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/10/jane-goodall-y-los-guardianes-invisibles-de-la-tierra/

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