La Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada el 17 de noviembre de 2025, ha sido vista como una muestra de la influencia diplomática de Estados Unidos en la arena internacional, promoviendo una política de fuerza. En esta ocasión, tanto Rusia como China se abstuvieron de usar su poder de veto, a pesar de que tienen la capacidad de bloquear cualquier resolución, uniéndose así a las otras tres potencias con este derecho: Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. La resolución condena a Gaza en términos ambiguos, y establece un “Consejo de Paz” liderado por Trump, quien será apoyado por una fuerza internacional de estabilización encargada de desarmar a los palestinos, con un enfoque particular en la destrucción de Hamas. Esto se propone a pesar de las afirmaciones de Trump sobre Hamas siendo ya un movimiento neutralizado. Sin embargo, acciones recientes por parte de Israel demuestran una postura mucho más agresiva.
El primer ministro Netanyahu y su gobierno ven a todos los palestinos como terroristas, lo que eleva temores de que esta resolución de la ONU sólo sirva para justificar acciones aún más extremas. Parece que el mundo ha dejado de lado a los palestinos, ignorando la devastación diaria en Gaza bajo la pretensión de la ignorancia. La resolución ofrece un soporte mínimo al derecho de autodeterminación palestino, probablemente con el fin de asegurar la abstención de Rusia y China junto con el apoyo tácito de naciones árabes, sin realmente ofrecer una solución viable al conflicto.
La Resolución establece el 31 de diciembre de 2027 como fecha límite para la estabilización de la región por parte de la ISF (Fuerza Internacional de Estabilización), pero deja en claro que esta fuerza permanecerá en la zona con o sin mandato de la ONU si los objetivos no se cumplen, priorizando los intereses de Israel sobre la detención de cualquier acto genocida, el cual no se menciona en la resolución.
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han prometido retirarse únicamente tras la eliminación completa de sus enemigos, ignorando el sufrimiento generalizado y el anhelo de paz. También se promete entrenar a las fuerzas de policía palestinas y establecer un comité técnico palestino, lo que suena a una concesión mínima frente a la magnitud del problema.
A pesar de este panorama desalentador, aún hay esperanzas impulsadas por las voces de millones de personas alrededor del mundo que salen a las calles a manifestarse contra las acciones y políticas injustas de sus gobiernos. La esperanza sigue viva en aquellos que desafían el bloqueo a la ayuda humanitaria y en aquellos que luchan cada día por una paz genuina para Palestina y para todos los pueblos afectados por conflictos bélicos. La lucha por una paz real y justa continúa.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/11/gaza-la-esperanza-camina-sobre-nuestras-piernas/