Encuentro «Aguante la Vida 2025» unió territorios en resistencia contra el avance extractivista.

ENCUENTRO AGUANTE LA VIDA 2025: ARTICULANDO TERRITORIOS ANTE EL AVANCE EXTRACTIVISTA

El reciente encuentro, organizado por el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) del 28 al 30 de noviembre, congregó a defensoras y defensores de territorios desde Arica hasta Magallanes. Este evento se dio en un contexto de creciente tensión por conflictos socioambientales y la presión extractivista sobre los territorios.

Más de 60 personas de 50 organizaciones sociales de todo el país asistieron a Santiago, motivadas por el deseo de fortalecer estrategias colectivas ante la desregulación, privatización y mercantilización de la naturaleza, enfocándose en la defensa del agua, la biodiversidad, la educación ambiental, los derechos humanos y los feminismos.

Durante las tres jornadas, los participantes compartieron diagnósticos, experiencias y propuestas desde territorios afectados por conflictos socioambientales, subrayando la importancia de reafirmar una agenda que contemple derechos, género y justicia climática y ecológica.

Cecilia Aguilera, vocera del Colectivo de Defensa del Medioambiente de Atacama (CODEMAA), expresó su deseo de visibilizar la situación de su región, marcada por el extractivismo. “Nuestros territorios son zonas de sacrificio que están siendo nuevamente violentadas. Queremos llevar esta voz y seguir aprendiendo sobre las leyes y el sistema que nos vulnera”, comentó.

Jorge Morales, del Observatorio Socioambiental Aconcagua y de la Alianza por la Naturaleza y la Biodiversidad, valoró el encuentro como un espacio para el cuidado y la proyección política: “Es una oportunidad para encontrarnos, reconocernos y hacer un balance honesto sobre nuestras expectativas para el próximo año. Es esencial ajustar las expectativas para evitar el agotamiento y la frustración, reconocendo que los cambios significativos requieren tiempo”, subrayó.

Javiera Elgueta, de la Red por la Superación del Modelo Forestal (Región del Biobío), enfatizó la importancia de compartir experiencias con compañeros/as de distintas partes del país, enviando un mensaje esperanzador: “Soñemos juntos, es hermoso vivir en un lugar libre de contaminación”.

Karin Zuleta, de la Asociación Ganadera, Agricultora y Forestal del Bosque Tambillo (Organización indígena Licanantay de Atacama), señaló: “No debemos perder de vista lo que significa ser humano y nuestra conexión con la tierra. Los pueblos indígenas, por nuestra cosmovisión, sentimos que somos parte de ella. Debemos protegerla, porque en este tiempo de máximo extractivismo todos estamos amenazados, pues pone en riesgo nuestra subsistencia”.

El programa incluyó un trabajo formativo que abarcó temas relevantes como la relación minero-energética, el agua como un bien común, la transición energética corporativa, la conservación neoliberal de la naturaleza y la normativa ambiental en Chile.

Las discusiones también abordaron el papel de la minería y la energía en el modelo de desarrollo actual, especialmente en el contexto de la transición energética, y los impactos en los territorios. Se trató la crisis hídrica desde una perspectiva de derechos, enfatizando la necesidad de desprivatizar y redistribuir el agua, así como de transferir la gestión a las comunidades.

Sobre la conservación de la naturaleza bajo lógicas de mercado, que comercializa los ecosistemas y excluye a las comunidades locales, se propuso avanzar hacia una conservación integral, con inclusão comunitaria y un enfoque post-extractivista.

El encuentro combinó análisis político con metodologías participativas orientadas al cuidado colectivo y la construcción de memorias conjuntas, utilizando herramientas como la cartografía corporal para mostrar el impacto de los conflictos socioambientales en los cuerpos; el «muro de las victorias» para compartir hitos de resistencia territorial; fanzines colectivos que resumieron gráficamente los impactos y proyecciones de cada eje temático; y “la radio de las buenas noticias”, un juego lleno de esperanzas para los participantes.

La jornada final se dedicó a construir estrategias de resistencia colectiva, enfocándose en acciones locales, regionales y nacionales, así como en la creación de consignas de lucha y expresiones culturales que proyectan alternativas, como: “el agua es un bien común que debe ser desprivatizado”, o “por la vida y la salud mental, a descontaminar la absurda ley ambiental”.

“Hemos recuperado un espacio de reflexión colectiva, reafirmando que, frente al extractivismo y la mercantilización de la naturaleza, los territorios y las comunidades deben defenderse. Es fundamental fortalecer las capacidades organizativas y las alianzas para sostenibilidad de los procesos territoriales”, manifestó Lucio Cuenca, director del OLCA.

En este sentido, el AGUAnte la Vida 2025 concluyó con un llamado a profundizar la articulación de territorios, fortalecer alianzas en defensa de la vida y mantener procesos sostenidos frente a un contexto de regresión ambiental, destacando la exclusión de temas socioambientales en la agenda pública, afectada por una captura corporativa del Estado.

Comunicaciones OLCA

Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales

Compañía de Jesús #2540, Santiago, Chile

Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/12/chile-encuentro-aguante-la-vida-2025-articulo-territorios-frente-al-avance-extractivista/

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