El presidente Rodrigo Paz se enfrenta a su primer paro indefinido a menos de dos meses de haber asumido el cargo, ante el rechazo de la Central Obrera Boliviana (COB) al Decreto Supremo 5503, que eliminate la subvención a los carburantes. Esta medida de presión se confirmó para este lunes a nivel nacional; no obstante, el conflicto se fragmentó tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el sector de los choferes, quienes decidieron desactivar paros y bloqueos y no participar en las movilizaciones.

El acuerdo con los transportistas se logró tras más de cinco horas de negociaciones y establece una agenda de trabajo inmediata. Entre los puntos acordados se encuentran la convocatoria a alcaldes y gobernadores para definir criterios tarifarios, la apertura de un diálogo técnico para nuevas tarifas interdepartamentales, el envío de un proyecto de ley para eliminar el esquema 70/30 de la Ley 317, la descentralización de la conversión a GNV y la inclusión de propuestas para vehículos eléctricos. Así mismo, se crearán comisiones para reglamentar y dar seguimiento a la aplicación del decreto, mientras que el tema del transporte pesado será abordado en una instancia especial.

Por otro lado, la COB ratificó la marcha nacional y negó cualquier acuerdo con el Ejecutivo. Su secretario ejecutivo, Mario Argollo, afirmó que las movilizaciones continuarán hasta lograr la abrogación del decreto, que consideran es responsable de agravar la situación económica. También hizo un llamado a organizaciones sociales y juntas vecinales a sumarse a una protesta que, según dijo, será pacífica. El Gobierno, que describió la norma como una «decisión histórica», reiteró que el decreto no es negociable, aunque mantiene abierta la posibilidad de diálogo en un contexto de tensión social aún no resuelto.