Definitivamente no, en ninguna circunstancia

Luchemos por mantener a Palestina en nuestra memoria, siguiendo las palabras de Mejía Vallejo, quien afirmaba que la verdadera muerte llega con el olvido.

Insistamos una y otra vez en no olvidar a Gaza. Continuemos hablando, sin cesar, sobre los palestinos. No tratemos la muerte y la violencia como algo normal. Es vital conservar la memoria. No nos convirtamos en cómplices del silencio. Rechacemos cualquier participación en el genocidio. No debemos sucumbir a la vergüenza ni permitir que la deshonra se exprese en nuestro nombre. Ignorar a los medios que ocultan y distorsionan la realidad es fundamental. No prestemos atención a aquellos que, con su silencio, niegan la tragedia y el sufrimiento. Evitemos las imágenes que esconden la realidad de la tragedia. No aplaudamos las acciones de los hipócritas.

Rechacemos vivir vidas que se asemejan a tumbas y rechacemos ver la muerte como salvación. No adoptemos creencias que traen muerte. No apoyemos a ejércitos destructores. Rechacemos financiar armas que destruyen vidas. No otorguemos nuestro voto a políticos corruptos. No colaboremos con empresas que dañan nuestro planeta. Digamos no a alimentar a los monstruos que nos rodean.

Rechacemos con firmeza la muerte, la guerra, la ignorancia, y la barbarie. En su lugar, aboguemos por la vida, la paz, y la justicia. Anhelemos una Palestina libre. ¡Pidamos PAZLESTINA!

Recordemos las palabras de Safi al-Din al-Hilli, poeta árabe del siglo XIII, que resuenan con la esperanza de paz: «Blancas son nuestras obras / negras son nuestras batallas / verdes son nuestros campos / rojas son nuestras espadas.»

Para leer el artículo original, puedes visitar El artículo original se puede leer aquí.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/11/no-no-y-mil-veces-no/

Previous Post
Next Post
Advertisement