Compartimos un análisis profundo de Félix Abt, originalmente publicado en Monthly Review, que destaca las dinámicas actuales y emergentes en economía y geopolítica.
Durante años, Estados Unidos proclamó su defensa del libre mercado y la competencia justa, hasta perder su ventaja. Hoy, influyentes como Peter Thiel de Palantir, sugieren que la competencia es «perjudicial para los negocios», abogando por un sistema donde el monopolio se ve como clave para la innovación y las ganancias. Esta perspectiva representa un cambio dramático en la ideología de mercado estadounidense, revelando una realidad donde el compromiso con el libre comercio es más retórico que práctico, con Estados Unidos dispuesto a usar la economía como arma contra competidores superiores.
Por ejemplo, Toshiba, en los 80, líder en chips en Japón, se vio sancionada por EE.UU. bajo pretensiones de seguridad nacional, como lo es Huawei hoy. Otro caso es Alstom, que enfrentó acciones legales en EE.UU. que la obligaron a vender a General Electric. Estados Unidos también presionó a Suiza para acabar con el secreto bancario, manteniendo en secreto sus propias prácticas financieras y convirtiéndose en un importante refugio para capitales ilícitos.
La postura de EE.UU. hacia Huawei, a diferencia de Toshiba o Alstom, enfrenta una resistencia única por parte de China, que no se doblega fácilmente ante la presión estadounidense. Huawei, a pesar de intensas sanciones y acusaciones de ser una amenaza para la seguridad nacional, ha logrado no solo sobrevivir sino avanzar, demostrado por el lanzamiento de su smartphone Mate 60 Pro en 2023, un hito tecnológico pese a los bloqueos.
La guerra económica ha fomentado un sentimiento de patriotismo en China, donde la preferencia por productos nacionales sobre los extranjeros se ha vuelto más pronunciada, impulsando la autosuficiencia y la innovación local.
Ren Zhengfei, fundador de Huawei, con una historia de superación personal y profesional, simboliza el camino de Huawei: de pequeña empresa a gigante tecnológico global. Huawei es un ejemplo de la transición de China hacia una economía orientada al mercado, enfatizando la «socialismo con características chinas» y una meritocracia que desafía el modelo occidental.
Bajo la presión de EE.UU., Huawei ha avanzado hacia la independencia tecnológica, eliminando la tecnología estadounidense de sus sistemas. Su ecosistema tecnológico va mucho más allá de los smartphones, incursionando en la nube, IA, vehículos inteligentes, y más, transformando industrias completas.
Sin embargo, la adversidad no ha sido menor. Huawei experimenta obstáculos significativos, incluyendo un declive en la rentabilidad debido a intensas inversiones en I+D y desafíos geopolíticos continuos. Aun así, la empresa sigue siendo un bastión de innovación y un motor de transformación tecnológica y económica, representando el creciente poder e influencia tecnológica de China en el escenario mundial.
Este relato de resistencia y estrategia subraya cómo los esfuerzos por contener a China solo han servido para acelerar su ascenso, desafiando el antiguo dominio occidental y marcando el comienzo de un nuevo equilibrio de poder global.
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Con información de https://www.pressenza.com/es/2025/11/como-una-empresa-china-gano-la-guerra-que-le-declaro-estados-unidos/