Lisandra habla abiertamente sobre la disputa con Raúl Peralta por la custodia de sus hijos.

La ruptura entre Lisandra Silva y Raúl Peralta dio paso a una fase mucho más complicada de lo que muchos anticipaban. A pesar de haber sido durante años una de las parejas más destacadas del espectáculo chileno y de haber formado una familia junto a sus hijos Noah y Leiah, su separación provocó un complejo proceso legal que la modelo decidió hacer público.

El punto de quiebre se produjo cuando, tras finalizar la relación, el bailarín propuso establecer una tuición compartida. Lisandra compartió sus emociones al recibir esta propuesta en el podcast “Mamás in progress”.

«Le dije, ‘ninguna posibilidad, porque estoy amamantando a Leiah, todavía le cambio los pañales, tú no la sabes bañar…es muy chiquita'»

Desde ese momento, se inició un proceso judicial que ella describió como emocionalmente agotador. Silva relató el impacto que tuvo que dejar la casa que compartían y empezar de nuevo.

«Él tiene su familia, su trabajo y su entorno, pero yo me fui de su casa, que era muy linda y cómoda, y tuve que comenzar desde cero, sin nada, sin nadie, sin un hombro en donde llorar», confesó.

Frente al conflicto, la influencer buscó apoyo espiritual para poder manejar el estrés y reevaluar sus decisiones. Durante una meditación, vivió un momento de claridad que, según ella, alteró el rumbo de la situación. «Sentí como si me dieran un golpe en la cabeza. Me llegó un mensaje que decía, ‘estás luchando por algo que en el futuro agradecerás'».

«Él te ofrece la posibilidad de una tuición compartida, lo que te permitirá cuidarte a ti y reconstruirte mientras él está con los niños».

Esa revelación se convirtió en un punto crucial. Gracias a este proceso, Lisandra decidió aceptar la propuesta de Raúl Peralta y avanzar hacia un acuerdo de coparentalidad más equilibrado, cerrando así una etapa repleta de tensiones, cambios radicales y un profundo crecimiento personal.

Con Información de www.limalimon.cl

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